lunes, 9 de febrero de 2026

Ensayo Comercio Transcaribeño desde Venezuela en el siglo XIX y su incidencia en el siglo XX y XXI. Una aproximación histórica
MSc. Aldemaro Barrios Romero Introducción Una mirada rasante al proceso de instauración de rutas comerciales que exploraron primero los españoles luego los holandeses, finalmente británicos y franceses para generar intercambios de bienes producidos en tierra firme con sus colonias en el Caribe y Europa, fueron iniciativas político administrativas que desarrollaron primero el control territorial, la instalación de siembras de rubros agrícolas y pecuarios apropiados a las condiciones climatológicas tropicales y luego factorías semi industriales ya entrados los XVII y XVIII, especialmente para la producción de azúcar (papelón) y la reproducción de carne salada de ganado vacuno o pescado como dos rubros importantes, luego tabaco, el cacao y el café, que se convertirían en bienes comercializables tanto hacia Nueva España (México) en interior del Caribe como hacia la península Ibérica, Europa y en ese periodo muy incipientemente a Estados Unidos. Ello nos permite determinar que la economía que experimentó el antiguo territorio de la Capitanía General de Venezuela durante el proceso de su independencia entre 1812 y 1821, estuvo signada por tres aspectos fundamentales: Primero las relaciones de producción y la producción de bienes comercializables dentro del territorio y fuera se caracterizó por una economía de tradición colonialista y esclavista, segundo que la propiedad de los medios de producción en poder terratenientes españoles o de la clase criolla dominante, predominantemente blanca de origen español en su gran mayoría, estuvo bajo el control administrativo de la Monarquía Española (Las Compañías Reales de Hacienda) para los efectos de protocolos comerciales. Luego antes la presión y el control administrativo español, estas clases emergentes criollas luego se sumaron al proceso de la guerra a favor de bando insurgente o patriota entrado el siglo XIX para el resguardo de sus intereses. Tercero, en tanto se entrabó en los ejes geopolíticos intra y extraterritoriales de la guerra gran parte de los medios de producción interno se colocaron a disposición de las tropas tanto patriotas como realista para sostener sus ejércitos, igualmente el control del comercio disponible en puertos (Mar Caribe o desde el rio Orinoco) que facilitaban la entrada y salidas desde los puertos marítimos o fluviales con productos y bienes requeridos para el desarrollo vital del proceso de guerra, que incluía la capacidad de sus dirigentes para sostener negociaciones, compras de insumos y provisiones bélicas, prestamos o financiamientos con garantías en el caso de los patriotas, donde se sumó el contrabando de insumos comercializables interna y externamente, que fue una práctica irregular o ilegal constante, desde los cimarrones insurgidos contra la monarquía desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII pero también con blancos españoles que violaban los controles administrativos impuestos por la Corona, como lo hicieron los misioneros capuchinos con el comercio del cuero desde la Misiones del Caroní en Guayana a finales del siglo XVII y principios del siglo XIX. Sin dudas que las maneras tradicionales de relacionamiento productivo y comercial colonial dejaron marcas y trazas políticas del siglo XIX, pero ese siglo de comercio dejó también huellas en la vida económica de la República durante el siglo XX pero los drásticos cambios en las dinámicas productivas de ese siglo signaron nuevos caminos y nuevas maneras de relacionarse, especialmente por dos circunstancias fundamentales: las relaciones geopolíticas determinadas por guerras y reparticiones de influencias territoriales y la aparición de la energía fósil que motorizó al capitalismo en una relación de dependencia estructural entre países con control y poder político militar como centros dominantes y la periferia con países subordinados y agregamos otras naciones como apuntadores de procesos de independencia y liberación económica que caracterizaron tres ámbitos geopolíticos definidos. Antecedentes La estructura y cultura comercial colonial de tres siglos desde la llegada de los españoles y su despliegue conquistador y luego el proceso evangelizador productivo que fomentó las primeras fuentes de producción tuvieron caracteres de supervivencia, pero luego de siglo XVIII, se fundamentó un desarrollo económico de excedentes productivos que permitieron el florecimiento de las relaciones comerciales entre la Capitanía General de Venezuela, los pueblos caribeños, Nueva España (México) y por supuesto España. Es importante destacar el desprendimiento político administrativo que el Rey Carlos III realizó con la Real Cédula de la creación de la Capitanía General de Venezuela en 1777 y que cambió influencia del Virreinato de Santa Fe sobre estos territorios e impuso vínculos administrativos con el Virreinato de Santo Domingo lo que hizo que se consolidaran las relaciones comerciales coloniales con las islas del Caribe en proveeduría de materias primas agrícolas: ...he tenido a bien resolver la absoluta separación de las mencionadas Provincias de Cumaná, Guayana y Maracaibo, é islas de Trinidad y Margarita, del Vireynato y la Capitanía General del Nuevo Reyno de Granada, y agregarlas en lo gubernativo y militar a la Capitanía General de Venezuela, del mismo modo que lo están, por lo respectivo al manejo de mi Real Hacienda, a la nueva Intendencia ergida en dicha Provincia, y ciudad de Caracas, su capital. Así mismo resolvióse parar en lo jurídico de la Audiencia de Santa Fé, y agregar a la primitiva de Santo Domingo, las dos expresadas Provincias de Maracaibo y Guayana, como lo está la de Cumaná y las islas de Margarita y Trinidad Esta determinación del rey de España, reafirmó unas rutas comerciales que antes de 1777 existían en el perímetro del Caribe, lo que dio un impulso al comercio no solo con Santo Domingo sino el control sobre el comercio del contrabando ejecutado fundamentalmente por holandeses, británicos y franceses así como el control aduanero en la Guaira (Caracas) Puerto Cabello, Maracaibo, Barcelona Cumaná, Margarita y Trinidad en las bocas del delta del Orinoco que daba salida o entrada al comercio de bienes desde el rio más caudaloso de Venezuela. Distinguimos en este contexto preliminar cuatro ejes de escenarios geomarítimos de comercio colonial que confirmaron la consolidación de los dominios españoles durante el periodo colonial, especialmente en el siglo XVIII, en el territorio que hoy es Venezuela. Estos cuatro ejes fundamentales de entrada y salida del comercio de bienes fueron, el de Maracaibo, el eje central Puerto Cabello y Caracas, el eje oriental con el puerto de Barcelona, Cumaná y Margarita y finalmente la salida fluvial del río Orinoco que incluye principalmente el puerto de Angostura en la derivación del delta del Orinoco y su alcance hasta puertos interiorioranos (Río Meta, Apure, Santo Domingo), y Puerto España en Trinidad consolidado como ruta de salida al Caribe y Europa desde 1757 hasta 1797 cuando los británicos invadieron y tomaron posesión forzosa de este estratégico enclave que era y es Trinidad. Para dar un ejemplo estadístico de lo que se exportaba en estos puertos señalaremos los datos registrados en la Intendencia del Ejercito y la Real Hacienda correspondiente a las solicitudes hechas por vecinos comerciantes de Cumaná al gobierno real el 6 de octubre de 1778 cuando se exportaron desde el puerto oriental: 24.500 arrobas de pescado salado (equivalente a 281.750 kg), 381 mulas,30 caballos, 2.300 arrobas de carne salada, 100 reses vacunas. Estas cantidades registraban un solo embarque, pero permiten distinguir el tipo de productos de exportación y hay que dimensionarlas en el escenario de una región de menor capacidad de producción, cosa distinta fue la de Maracaibo cuya zona de influencia derivaba de la producción en la montañas andinas y riveras del Lago y parte de los llanos de la provincia de Barinas al respecto la profesora Berbesí señala: Las demandas del marcado capitalista marcan el auge de la producción de cacao y tabaco. Ello fortaleció, por una parte los circuitos de comercio intra e interterrioriales que dependían de estos productos (al occidente de la Capitanía) y por otra parte el comercio de exportación e importación entre el puerto maracaibero y el mercado exterior” Esta muestra parcial permite tener una idea de la movilidad comercial de ciudades portuarias pequeñas como Cumaná desde donde se enviaban productos hacia España, pero también se autorizaban a comerciantes de Guayana para ingresar productos importados desde España para ser enviados vía fluvial por el río Orinoco y Apure hasta la provincia de Barinas incluso remontando el río Santo Domingo en las que intercambiaban de retorno tabaco, cacao y otros productos. Desde España se recibía cargas de autorizadas por la Compañía Guipuzcoana (1728-1785) de vinos, harina de trigo, telas, hierro procesado, papel, aceite de oliva y otros productos de lujo para la élite española y criolla. Al finalizar el siglo XIII y con la abolición de la Compañía Guipuzcoana (1785), se estableció una liberación comercial que disparó la producción y el intercambio que restringía dicha institución, aunque los controles de importación y exportación fueron asumidos por la Compañía de Filipinas como nuevos rectores de aduanas en la Capitanía General de Venezuela. El registro estadístico que hizo Eduardo Arcila Faría lo muestra patéticamente luego de la suspensión de la Compañía Guipuzcoana “…las exportaciones de cacao a Europa, de 35.000 a 40.000 fanegas anuales a las que tenía estancadas la Compañía, subieron a 80.000. 90.000 y 100.000 fanegas” No obstante de manera sistémica quienes antes ostentaban el monopolio del comercio ultramarino siguieron ejerciendo su influencia para lograr precios favorables a los intereses de los exportadores de España y desfavorables a los exportadores americanos, con otra variante, la del control de los permisos de comerciantes españoles para hacer negocios hacia América, como ocurrió con los mercaderes de Cadiz quienes “aventuraban algunas expediciones, venían consignadas a sujetos que habían sido dependientes de la Compañía (Guipuzcoana)” La economía en la Independencia Es importante destacar en este contexto preliminar el dominio de las principales rutas marítimas en el Mar Caribe frente a las costas de Venezuela, se mantuvieron los ejes anteriormente nombrados y que las fuerzas patriotas lograron controlar progresivamente desde 1817 primero con el control militar territorial y político del río Orinoco y Guayana, bajo la dirección estratégica del General en Jefe Simón Bolivar y las operaciones tácticas del Almirante curazoleño Luís Brión quien con sus habilidades de negociador logró el agrupamiento de flotas de corsarios especialmente norteamericanos para atacar y debilitar los buques navales y de comercio españoles y algunos portugueses que proveían de insumos bélicos y otras requerimientos logísticos a las tropas realistas en territorio continental. Durante el período de las luchas de independencia y ocupada Guayana por los patriotas desde 1817, se instituyó y potenciaron las rutas comerciales con algunas islas del Caribe y Gran Bretaña, y a pesar de los estragos de la guerra y de la desactivación paulatina de las Misiones del Caroní, como emporio de producción y exportación de bienes locales, los puertos de Angostura y otros de menor calado siguieron sirviendo a un comercio de importación y exportación que repuntó después de 1830. Mucha de la producción de tabaco, cuero, carne salada (ganado y pescado), cacao, añil entre otros rubros que se producían en las riberas de los ríos Meta, Apure, Santo Domingo y el Orinoco, tenía salida a través de las aguas fluviales y el delta del Orinoco, por cuanto su anchura y hondura permitía el acceso de barcos mercantes de calado. Primero bajo el asedio militar de uno u otro bando y luego con la administración patriota para un nuevo control por parte de los independentistas. Una muestra documental primaria de este asedio militar antecedido de un bloque ordenado por el mando patriótico en las aguas del Caribe desde 1815, lo retrata un párrafo del Acta N° 198 del Congreso de Angostura fecha el dos de noviembre de 1819 al indicar ...Entró el señor Vicepresidente de la república e hizo presente que con motivo de haberse anunciado desde la isla de Trinidad remontaba hacia las bocas del Orinoco el mismo corsario enemigo que a principios del mes apresó a dos buques de este comercio y que en las circunstancias de que el Gobierno espera puntualmente transportes con tropas extranjeras, armamentos y otros artículos de guerra, cuya llegada debe verificarse de uno a otro momento, no habiendo en la plaza un buque de guerra para proteger la entrada de aquellos, resolvió comprar, como lo ha hecho, el bergantín mercante Helena, al cual ha puesto por nombre “El Congreso de Venezuela” en cantidad de seis mil pesos fuertes, pagaderos mil al contado, mil en elmes entrante y el resto libertada que sea Venezuela, disponiendo de su armamento tan activamente, que el día de la mañana de vela con once piezas de artillería y ochenta hombres de tripulación….” Durante el período de las luchas de independencia y ocupada Guayana por los patriotas desde 1817, se instituyó y potenciaron las rutas comerciales con Gran Bretaña a través de algunas islas bajo dominio británico o neutrales como Saint Thomas, y a pesar de los estragos de la guerra y de la desactivación paulatina de las Misiones del Caroní, como emporio de producción y exportación de bienes locales, los puertos de Angostura y otros de menor calado siguieron sirviendo a un comercio de importación y exportación que repuntó después de 1830. La transcendencia de los avances patriotas sobre áreas y zonas estratégicas para el comercio en los territorios ultramarinos del Caribe alentó los debates políticos registrados documentalmente en el parlamento de Gran Bretaña, , que nos permiten entender los fenómenos históricos de la geopolítica durante este proceso de independencia así lo cita la profesora Catalia Bankó estudiosa de los temas histórico económicos de ese periodo: Una muestra de tales objetivos es la posición adoptada por Frederick Douglas , miembro de la Cámara de los Comunes de Inglaterra, quien el 3 de junio de 1819 resaltó la importancia de los mercados sudamericanos para la economía británica, además de alertar acerca de la influencia norteamericana en dichos territorios, lo que podría conducir a una "alianza de incalculable poder para establecer relaciones comerciales siempre más estrechas” y “emplear todas sus energías contra el comercio y el poder de Gran Bretaña" Bolivar decidió enviar a Gran Bretaña a Francisco Antonio Zea ( el 24 de diciembre de 1819) para tratar el asunto de la deuda contraída con el Reino Unido y ocuparse de las relaciones diplomáticas y comerciales con naciones europeas que estén interesadas en vínculos económicos recíprocos, así lo admitió al señalar que “Colombia adoptará la política de abrir sus puertas al extranjero, siempre que ello se asiente sobre la base de la reciprocidad. El Ministro expresa también que las autoridades no admitirán la presencia en su territorio de súbditos de aquellos estados que no hubieran reconocido la República.” Esta enunciación generó ruidos en algunas naciones europeas que vieron con preocupación la presencia comercial de Estados Unidos y Gran Bretaña en territorio venezolano, como efectivamente se posicionaron casas comerciales en La Guaira y Angostura y luego de 1823 en Puerto Cabello y Maracaibo. Ello consolidó la presencia británica con el dominio de rutas claves en el comercio transcaribeño al tener control militar de “…Trinidad, Berbice, y muy pronto Curazao, Santa Lucía y Guadalupe– que las autoridades voltean hacia el único país neutral con el que había opciones para comerciar: Estados Unidos. Los comerciantes norteamericanos ya estaban sacando provecho de esta situación, vendiéndole a todos los bandos, y en Venezuela hallaron un mercado ávido de dos de sus mercancías: harina de trigo y esclavos.” Eso sin incluir el gran centro de distribución de rutas que significó la Isla de Saint Thomas bajo el dominio del neutral Reino Danes. Estos escenarios geohistóricos de amplio espectro tuvieron como epicentro a Guayana, un principal eje comercial dada la presencia del impetuoso río Orinoco que conecta el interior del corazón aluvión llanero de Venezuela y Colombia que aún tiene las características favorables y potencialidades para recuperar el protagonismo productivo, económico y comercial hacia un desarrollo superior. En segundo lugar, las costas orientales en Cumana y Margarita como territorios liberados, hasta 1823 cuando luego de la liberación de la provincia de Maracaibo, se desatan las cadenas controladoras del comercio por parte de España, para dar apertura a las relaciones desde tierra firme en el occidente republicano hacia el oeste de las Antillas en puertos como Jamaica, Bahamas, Haití, y el tránsito seguro hacia México y Estados Unidos. A partir de las victorias patriotas en Oriente y Caracas se diversificó la presencia de comerciantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y en menor grado franceses y holandeses que se instalaron en el puerto de La Guaira, Margarita y Angostura para iniciar relaciones de intercambio comercial, a pesar de las consecuencias trágicas de la guerra que afectó la producción interna y generó pobreza generalizada. Algunos de esos comerciantes que apostaron a reiniciar rutas comerciales hacia el Caribe, Estados Unidos o Europa, ahora hacia otros destinos distintos al monopolio español, los destaca la profesora Banko en su investigación “El capital comercial en La Guaira y Caracas 1821-1848” Entre los británicos mencionamos a William Ackers, John Alderson, Elías Mocatta y George Ward ; Georg Gramlich, Christian F. Overmann y Johann F. Strohm representan algunos de los más importantes comerciantes alemanes. John Dallett y Robert K Lowry provienen de los Estados Unidos. Francisco X. Fleury es uno de los más reconocidos miembros de la pequeña colonia francesa ubicada en La Guaira. Dos casos ejemplares de representantes de la migración comercial europea que se formalizó con el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación suscrito entre los gobiernos de Colombia y Gran Bretaña en 1825, es la presencia de John Boulton Townley, un joven ambicioso ingles de apenas 20 años que se instaló en La Guaira para iniciar una saga que se constituyó en poderoso monopolio de la compra y venta de cacao, sarrapia, café y otros productos agrícolas que eran llevados con facilidades preferenciales a la casa matriz Dallett de Filadelfia Estados Unidos pero también hacia Europa. El otro lo constituyó la Casa Blohm, con Georg Blohm de origen alemán quien llegó a Venezuela hacia 1829, y que estableció redes comerciales en La Guaira, Puerto Cabello, Caracas, para luego de las luchas de independencia, expandirse a Guayana, Valencia y Barquisimeto. La Casa Blohm y Compañía se dedicó a la exportación de café y cacao, luego de su consolidación y el manejo monopólico comercial se constituyó en prestamista y funcionó hacia finales del siglo XIX como banco. En su expediente histórico a partir de la crisis económica mundial de los años 20 del Siglo XX fue auxiliada financieramente por el gobierno de Juan Vicente Gómez y en los primeros años de la II Guerra Mundial apoyó operaciones de sabotaje que realizaron los nazis en Venezuela, junto a otros empresarios alemanes como los Zinn en Maracaibo y los Rummer en Valencia y Puerto Cabello. El fenómeno de la guerra de Independencia, llamó el interés de comerciantes especuladores que se hicieron de ganancias exorbitantes en momentos coyunturales de este tipo de economía en tiempos de conflictos bélicos y permanecieron en el país mientras podían desarrollar intercambios desiguales en los que obtenían mejores provechos y luego se retiraban, pocas fueron las casas comerciales que permanecieron, pero igual se convirtieron en monopolios con privilegiados fiscales. Conclusiones: La geografía económica consecuente Esa geografía, los vientos marinos, la gente y agentes para la producción todavía está presente y seguirá dando razones para intercambios comerciales desde el continente hacia el archipiélago de naciones que constituyen el Caribe necesitadas de los insumos que los seres humanos del continente producen para su bienestar. Si bien desde el siglo XVII, cuando comenzaron los primeros intercambios de excedentes de producción en tierra firme, desde la Capitanía General de Venezuela y luego a lo largo del período republicano en el siglo XIX y a pesar de la imposición de la división del trabajo aplicada por el capitalismo monopolista a la región en el siglo XX, que nos “destinó” a la mono producción petrolera y a la dependencia estructural desde Washington, Venezuela puede y está obligada a recuperar y consolidar las rutas comerciales transcaribeñas en el siglo XXI. En el asunto de las dinámicas económica del siglos XVIII y XIX, podemos inferir que existe una geografía económica natural, dadas las condiciones marítimas,(corrientes y puertos de gran calado) para entender como la ciudad portuaria de Maracaibo fue un seguro abastecedor de insumos agrícolas al oeste del archipiélago caribeño en puertos y enclaves comerciales como el de Curazao, Bahamas, Jamaica, Haití, en rutas hacia Estados Unidos y Europa, igual ocurrió con Puerto Cabello, La Guaira, Cumana y Margarita, para suplir de cacao, café, añil y carnes saladas al centro y este del Caribe hasta el extremo norte con la Isla de Saint Thomas. 1. Los recientes ensayos de abrir nuevas rutas comerciales responden a esa tradición truncada en el siglo XX, así lo muestran las iniciativas de exportación hacia Curazao desde el estado Falcón cuando a los seis meses del año 2025 las exportaciones de productos alternativos al petróleo, que alcanzaron la cifra de cinco mil 630 toneladas. Igualmente lo destacó una nota de prensa de la Secretaría de Economía y Exportación de Falcón: “En los últimos tres años, Falcón ha exportado 26 mil 847 toneladas, con una fuerte demanda de productos como coco, plátano, patilla, coque, lechosa, aguacate, carbón vegetal, carne de cangrejo, tomate y limón, lo que demuestra la diversificación de su oferta exportadora.” Si la capacidad productiva de Venezuela genera excedentes de exportación y su mercado comercial natural son las islas del Caribe la pregunta recurrente a plantearse seria: ¿Es posible que Venezuela supla a los mercados caribeños de insumos productivos alimentarios de valor agregado para suplir necesidades de consumo en el arco caribeño? La respuesta esta dada si revisamos los antecedentes históricos del siglo XVIII y XIX cuando a pesar de las condiciones desfavorables de guerra hubo dinámicas comerciales que superaron las barreras impuestas por el bloqueo y las tensiones bélicas de ese tiempo, y ahora estamos transitando un período de paz que debe ser duradera para afianzar los lazos comerciales con la región, se justifica que dichos puentes económicos se vigoricen y desarrollen a plenitud para el bienestar de los pueblos del Caribe. Bibliografía
Actas del Congreso de Angostura, Pedro Grases Comṕilador, Fundación Biblioteca Ayacucho, Caracas, Venezuela Catalina Banko, La dinámica del comercio exterior venezolano (Siglo XIX) , Nuevo Mundo Mundos Nuevos [En línea) Disponible en: http://journals.openedition.org/nuevomundo/69978 ; DOI : Catalina Banko, El capital comercial en La Guaira y Caracas 1821-1848, Caracas, Academia Nacional de la Historia, Caracas Venezuela 1990. Diccionario de Historia de Venezuela, Fundación Polar. Disponible en https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/c/capitania-general/ Extra News. Exportaciones hacia islas del Caribe crecen 5% desde estado costero de Venezuela. 11 de junio, 2025 .Disponible en https://extranewsmundo.com/exportaciones-desde-falcon-a-las-islas-del-caribe-crecieron-5/ Miguel Martínez, Aspectos Económicos de la época de Bolívar. I La Colonia (1776-1810). Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, Venezuela 1988.p.p.26-27 Ligia Berbesí, Los lazos del poder en el gobierno local, Maracaibo 1787-1812. Fundación Centro Nacional de Historia, Caracas Venezuela Tomas Straka. Llegan los musiúes // Notas de historia empresarial venezolana, disponible en https://prodavinci.com/llegan-los-musiues-notas-de-historia-empresarial-venezolana/ Eduardo Arcila Farias, Economía Colonial de Venezuela, Italgráfica , Caracas Venezuela 1973

jueves, 21 de abril de 2016

Entradas de tormentas

Los inviernos siempre son buenos, especialmente luego de tanta sequedad y aridez, las lluvias no solo refresca la tierra para reverdecer sino también las mentes para pensar. Vientos de tempestades se asoman y hay que prepararse para recibirlos, tenemos la guerra avisada, la conocemos, pero ¿la conocen e interpreta la mayoría de la población?. Más que la guerra económica, que es un hecho, en Venezuela se ha insertado una economía de guerra, con sus respectivas secuelas hiperinflacionarias, contrabando, mercado negro, parálisis de la distribución total o parcial de los grandes consorcios de alimentos, sin dudas afectan a la población cándida que puede o no asociar estas medidas con un Plan de Contrainsurgencia predeterminado de gran escala y todavía más con directrices políticas asociadas al terror con la intención de disgregar el tejido social y romper el sistema de valores con lo que algunos especialistas han llamado la terrortimia. En tiempos de acoso paramilitar, guarimbas o barricadas criminales, de asesinatos selectivos, primero de escoltas de altos funcionarios del gobierno venezolano, luego de militares, dirigentes del Chavismo a todos los niveles, muchos de estos crímenes realizados de manera despiadada copiando los métodos paramilitares colombianos, el uso de la delincuencia común para fines inconfesables, toda clase de desmanes que tienen en algunos los medios caldo de cultivo para el terror, el miedo y la incertidumbre. Quizás las entradas de agua viene a cambiar las cosas en el ambiente, aunque parece que los planes siniestros continuarán durante el invierno cuando la situación social producto de las lluvias pueda agudizarse especialmente en zonas populares de alto riesgo. La reciente publicación de Carlos Lanz titulada Dossier de la Operación Freedom 2",(http://www.aporrea.org/actualidad/a225615.html) nos convoca a reflexionar sobre los nuevos métodos contrainsurgentes que están aplicando en Venezuela desde hace algún tiempo y que se intensificaran en los próximos meses en la medida que el invierno incremente las tormentas, especialmente en julio y agosto, que son las dos tiempos previstos, según esta información, para que se produzcan eventos de desenlace en Venezuela, violencia generalizada, más inflación inducida y toda clase de dificultades que deberemos confrontar en acto de resistencia Un ejercicio de análisis situacional nos ayuda a comprender, porque el dirigente de derecha y presidente de la Asamblea Nacional anunció en febrero de 2016 que la caída del Presidente Nicolás Maduro sería en julio. No parece mera coincidencia. Por lo que es previsible que los manuales del Comando Sur del Ejército de los EEUU, conocido como FM.3-24 y 3.-25 entren en fase de aplicación operativa de alta intensidad para julio-agosto. Ante ello es importante los aportes que hace Lanz en términos de reconocer lo que los enemigos de la Patria hacen, pero además debemos sumar esfuerzos colectivos apoyar el reconocimiento y comprensión de lo que están haciendo los apátridas, desde la trinchera de cada quien para la defensa de Venezuela. Bienvenida las entradas de agua, preparemos al pueblo para entender lo que pasa y podría pasar, que también podría ser el fin de una coyuntura y la entrada a una nueva etapa revolucionaria, un salto de avance revolucionario, eso también puede ocurrir y eso es lo que debe ocurrir. La batalla esta cantada. Por ello las vacilaciones que ahora pueden estar analizando en el Comando Sur a cuyo frente está el Almirante Kurt W. Tidd tienen que ver con un riesgo que cualquier acción sin previsión pueda tener para la derecha nacional y la injerencia del gobierno de EEUU. El mencionado alto oficial del Pentágono quien recientemente visitó las bases militares norteamericanas en Colombia, luego de que hace más de un año recibiera el mando por parte de su antecesor el General John Kelly, entonces recibe no solo el mando sino una orden en la que se inscribe el Decreto del Presidente Obama sobre Venezuela como amenaza para la seguridad de los EEUU ratificado este año 2016. En el acto de transmisión de mando el Secretario de Defensa de EE.UU. Ashton B. Carter le señaló una directriz política clara: “A pesar de que nos mantenemos enfocados en lo que un mayor progreso requiere, simplemente no podemos tolerar las actividades de organizaciones criminales que envenenan tantas comunidades de todo el continente americano, ya sea que se trate del tráfico de estupefacientes, de vidas humanas, o ideologías extremistas, estas redes criminales son amenazas para todos nosotros”, esta afirmación ha sido la directriz más precisa sobre lo que puede significar Venezuela para el resto de América Latina como ejemplo a seguir especialmente cuando se califica la Revolución Bolivariana como extremista. Lo que es cierto es que Venezuela y la Revolución Bolivariana siguen siendo un "mal ejemplo" para la gestión imperial del gobierno norteamericano en la región. La derecha venezolana, entregada a los designios y mandatos del Comando Sur, solo espera órdenes y dinero para montar sus aparatos de violencia, picando adelanta ya están anunciando, que se la "situación de país generará más violencia", otro indicador que a través del análisis nos permite valorar los aprestos propagandísticos de una oposición que no tiene liderazgo, fuerza, y que espera las señas y contraseñas del Pentágono para actuar. Sin embargo es la oposición quien hoy controla la Asamblea Nacional por vía de una elección fraguada en la decepción de un pueblo golpeado y presionado por el desaliento y la incertidumbre. Una primera batalla simbólica que perdimos, pero hemos recuperado el aliento y debemos seguir tomando fuerzas desde el poder comunal. desde cada trinchera de lucha con claridad conceptual. La hora de la contraofensiva se inició y apenas quedan dos meses para la siguiente batalla, es ahora cuando la cohesión y unidad de todos los patriotas se afirme para darle fortaleza a la resistencia, los chavistas son muy buenos en contraofensiva, pero no debemos olvidar que la burocratización, la corrupción y el pragmatismo son enemigos de la ofensiva revolucionaria, no olvidemos el pensamiento, el concepto y el análisis de lo que queremos ser después de agosto cuando superemos las tormentas del invierno. Espero sus comentarios Aldemaro Barrios R venezuelared@gmail.com Foto: Almirante Kurt W. Tidd. Jefe del Comando Sur. (archivo)

Memoria Insurgente

Pensar la memoria como instrumento de liberación y de transformación social nos convoca a “aceitar” un arma pacífica que constituye un invalorable instrumento de lucha para defender silenciosamente la soberanía nacional ante las agresiones internas y externas contra la patria y enrumbarla por los caminos del socialismo. Todos los manuales de contrainsurgencia que ha diseñado el Gobierno de EEUU y que están aplicando a la Venezuela Bolivariana, de manera soterrada y artera, indican que es por el lado moral, por el flanco cultural, con la escusa de la crisis económica, donde disparan al alma y el espíritu del pueblo venezolano que junto a Chávez levantó la bandera, canta el himno y alza su escudo nacional para defenderse de toda clase de agresión. El flujo de información que la memoria colectiva e histórica acumula de las experiencias políticas, culturales y sociales de un pasado distante como las luchas de independencia, o las más recientes como la insurrección del 23 de enero de 1958 o la del 13 de abril de 2002, no son solamente recuerdos, sino referentes históricos para diseñar el futuro. Pero ese flujo de información debe tener canales de transmisión con sentido dialógico, que repercuta en llamados a la organización social y la movilización consciente con el impacto que genera un pueblo insurgente, activo, protagónico del proceso de transformación social. La vanguardias políticas de la Revolución Bolivariana, deben escuchar el sonido de las piedras cuando el río popular ha crecido para demandar rectificaciones o nuevos paradigmas, porque es un pueblo que ha construido conciencia, que da señales de llamado de alerta por errores cometidos que deben ser corregidos y mostrarle las evidencias de dichas rectificaciones, pero además asumirlas públicamente, cosa que nunca hicieron los politiqueros del Puntofijismo y que es una virtud del Chavismo: la verdad por delante. El Presidente Maduro ha hecho un esfuerzo titánico para explicar los ataques y la defensa de la Patria pero es hora de reservarlo para grandes momentos y batallas como Comandante y dejar la vocería al equipo que lo acompaña especialmente al Vicepresidente quien es un experto docente, maestro de mil batallas y un consumado líder político con un discurso plano de conexión emocional sin parangón. Revisemos lo que al respecto hizo el Comandante de reciente memoria, en tiempos cruciales de nuestra Revolución. La memoria insurgente está de nuestro lado, revisémosla, tal y como lo dijo Aristóbulo, “después de tocar el piso, viene la contraofensiva chavista”, y Chávez quien era un excelente contraatacante nos dejó una experiencia muy fecunda que debemos revisar, estudiar, sistematizar y difundir por todos los rincones de la patria. Aldemaro Barrios R. venezuelared@gmail.com Foto: Portada Revistas Life, Universidad Central de Venezuela. septiembre de 1963

jueves, 10 de diciembre de 2015

Ya

Triunfo el terrorismo económico, una versión fáctica del terrorismo fascista ganó las elecciones parlamentarias con los votos del chavismo desalentado que resistió los embates de una estratagema artera que además tuvo cobijó en la incapacidad para atender a tiempo y con medidas radicales los ataques de los oligopolios que se dieron la mano con la corrupción burocrática y la imprecisión del ataque certero y a tiempo. No es el “por ahora” de Chávez de 1992 lo nos devolverá la esperanza y la fe por un patria como la que soñamos con el Comandante y el pueblo venezolano, es Ya!, para que atajar a las bestias que se han desatado como jaurías desesperadas para derrotar un imaginario de dignidad, cosa difícil pero no imposible, pero es en el instante de actuar. El pueblo chavista está ahí, todos hablando de la incertidumbre en la que nos colocaron los factores de oposición, la burocracia incapaz y el desatino político, está esperando reacción por la “cachetada que nos dio el pueblo” como dijo Maduro para darse cuenta que las cosas no estaban ni iban bien y que es necesario escuchar a todos los que vienen alertando disparates dentro de las filas de esa identidad que se llama Chavismo. Creer que esa magma popular que es el chavismo, le dio apoyo a quienes durante décadas destruyeron y reprimieron al país para de la noche a la mañana hacerse en el poder, es mentira, es irreal. La Parroquia “23 de enero” no es adeca, y menos de “Primero Justicia”, nunca lo fue, y creo que jamás lo será. Allí hay más comunistas que en toda Venezuela. Lo que si hay es pueblo chavista molesto, cuyos candidatos naturales, líderes natos no fueron considerados para que integrarse a las opciones electorales, como también ocurrió en todo el país. Pueblo chavista que hoy le dice al PSUV, la vaina de la caraota y del frijol no es así como la dibujan algunos, pelen la vaina y verán que la caraota es negra y el frijol es bayo. Ahora, el hecho está consumado, pero la personalidad del chavismo sigue ahí, a la vuelta de la esquina y se va a levantar sobre la derrota porque el chavismo no es nada más enunciativo, es una identidad de acción que transciende a los que piensan que con solo nombrar al Comandante ya hicieron el trabajo. Esta experiencia reciente es parte de la gesta chavista, que castiga y vuelve a decir, “mire vea bien a donde vamos y con quien vamos” como lo dijo Martí. No es solo enunciativa hay que actuar y es Ya. Aldemaro Barrios venezuelared@gmail.com

lunes, 7 de diciembre de 2015

Paz

Nada más preciado que la vida y con ella la paz, después del 6 de diciembre continuará la navidad y nuestros niños y niñas, que hoy observan con sorpresa el huracán electoral de unos y de otros, seguirán sumergidos en las luces multicolores imaginando estrellas en el día y la noche , regalos y la esperanza de ver nacer el 24 al Niño Jesús, y por supuesto el 25 buscar debajo de la cama el cumplimiento de sus deseos escritos, hoy son más los que ayer (hace 16 años) no podían soñar con un nuevo hogar, sus regalos y la felicidad. El objetivo es la paz no la violencia, por ello convocar a construir en tolerancia lo que tengamos que hacer, cada quien en su trinchera de lucha, es construir patria para nuestros hijos, que esperan sin saber la suficiente tranquilidad para estudiar, recrearse, crecer en paz. Sabemos que hay quienes pretenden encender los detonadores de la incertidumbre y del desconsuelo pero cuando un pueblo tiene sembrado valores y conciencia ciudadana le da ejemplo a sus propios dirigentes para que reflexionen y hagan correcciones a tiempo para seguir el camino de la paz y la convivencia entre diferentes. Por aceptar la decisión de las mayorías no se les va a quitar el anhelo de sus propósitos, siempre y cuando estos los conquisten luchando en los términos que establecen las leyes y la doctrina de la democracia, la ética, la justicia y el respeto ajeno. Todo dentro de la Constitución, nada fuera de ella, porque es la única condición para que prive la racionalidad. Estamos en navidad, nos observan los pequeños a quienes debemos darle ejemplo de ciudadanía, nos observan otros más, que ocultos saben que con la violencia es como pueden alcanzar sus objetivos, a ellos los están y estamos observando también porque sabemos que han intentado por vía de la muerte sembrar terror y miedo, sus espacios deben ocuparlos la masa magnética del pueblo que es mayoría y que dirá que es lo que es y no lo que otros fuera y dentro quieren que ocurra en Venezuela. A celebrar en paz lo que ha de venir y a seguir construyendo puentes para los confundidos por tanta basura virtual que han sufrido internamente la desgracia de la mentira, ahora es el momento de reflexionar a fondo y seguir construyendo la Patria. Feliz Navidad. Aldemaro Barrios R.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Historia Memoria y Patrimonio

Acaba de concluir el 13 Congreso Nacional de Historia Regional y Local, un título modesto para la significación y contenido trascendental de ese evento organizado por el Centro Nacional de Historia que reivindica los postulados simbólicos que Chávez dejó o que el pueblo le entregó a Chávez para que los proyectara años luz como lo dijo la cimarrona Casimira Monasterio y donde se presentaron cerca de 400 ponencias desde el 4 al 6 de noviembre, todas con el mejor propósito de discutir nuevos horizontes historiográficos. El Congreso se desarrolló en una atmosfera nutritiva de intercambios de conocimientos de todo orden que la Escuela Venezolana de Planificación acogió en sus espacios y donde presenciamos los postulados teóricos de una nueva forma de aproximarse a la historia desde visiones múltiples y diversas. Nos dimos el “lujo” de analizar y ver toda nuestra historia pasando ante nuestros ojos, por donde observamos incluso metodologías asociadas al retardado positivismo y el academicismo tan defenestrado por estos tiempos de transdisciplinariedad, si me permiten la palabra, a pesar del silencio y sus camuflajes. Todo en un ambiente de respeto, debate intenso y aleccionador que mostró el sustrato de nuestra inteligencia colectiva capaz de cubicar la mentira y la verdad en su justa dimensión. En el fondo el gran debate, digamos como saldo de ese Congreso, desde mi óptica, es que preguntarnos qué historia necesitamos, como nos aproximamos a la verdad, quien hace la historia y quien la escribe ahora, qué significado tiene la memoria, hoy cuando hay un mapa de conciencias sobre una geohistoria que está cosechando los frutos de sembradores como el Maestro Ramón Tovar, Luis Cipriano Rodríguez y América Bracho homenajeados en el evento por sus discípulos y un pueblo que se involucró acreditados como docentes, historiadores, memorialistas, cronistas, gente del barrio que se miró y se retrató a si mismo porque allí el pueblo contó sus historias desconocidas o silenciadas para reconocerse actor y autor de un proceso de resistencia y transformación social en plenitud de libertad. Pero además se agregaron felices noticias como las que anunciaron en el evento: el fortalecimiento de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, la renovada publicación de la revista Tierra Firme, gratitud para los honorables maestros Arístides Medina Rubio, Pedro Calzadilla Alvarez y a otros de igual valía. Los retos están puestos en las conclusiones para iniciar y reivindicar al pueblo que cuenta su historia en las fortalezas de metodologías que oxigenen a los claustros desgastados, incapaces de administrar dignamente la enseñanza universitaria de nuestra patria. Hoy nuestra ciudadanía bulle de nuevos paradigmas y exige pensamientos renovadores para un horizonte de utopías y caminos por recorrer hacia la liberación del ser humano. No puede haber mejor saldo, lo que nos queda es hacer y seguir haciendo Patria. Aldemaro Barrios R. venezuelared@gmail.com

PROPUESTA CATEDRA DE ESTUDIOS DE LA INSURGENCIA EN VENEZUELA.

……………………………… 1.- ANTECEDENTES Tal como actos de resistencia política a la colonización del pensamiento, los espacios destinados a generar análisis de los hechos históricos contemporáneos especialmente referidos a la insurgencia o la contrainsurgencia o violencia política en Venezuela a partir de 1958, se han tenido que desarrollar bajo las sombras de lo que aún persiste, como infraestructuras tácitas de pensamiento, como matrices dominantes, en el imaginario nacional, impuestas por el terrorismo que fue aplicado por los partidos que avalaron esas fórmulas políticas usadas por el Estado durante 40 años. Tras largos años de silencio, con algunas excepciones honrosas a lo largo de esos 40 años, las “islas” académicas que se ocuparon del tema, se concentraron en algunas universidades del país como la Universidad Central de Venezuela y se ocuparon de recoger información, documentos, testimonios y hacer una base de datos de interés para la historiografía de nuestra contemporaneidad. A saber algunas de ellas son: • ‘Seminario Optativo’ sobre Historia Actual. Escuela de Historia. UCV.1967-1968. • Cátedra de Estudios Pio Tamayo. Testimonios violentos. UCV FACES • Archivo General de la Nación, Fondo Documental del Pueblo. 2007. • Las Cátedras de Colectivos para la Construcción de la Memorias de los años 60. Universidad Bolivariana de Venezuela. • Ciclo de Foros Insurgencia y contrainsurgencia en Venezuela, segunda mitad del siglo XX, Centro Nacional de Historia Proyecto Memorias de la Insurgencia. 2011-2012 • Cátedra sobre la insurgencia en Venezuela, Escuela de Historia. 2012-2013. Coordinación Profesor Henry Navas. • Seminario Insurgencia y Contrainsurgencia en Venezuela. Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores a través del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual, junio 2014. 2.- BREVE DIAGNÓSTICO De los resultados obtenidos en el proceso de más de 40 años de aplicación de terrorismo de estado, luego de la implantación de políticas de inclusión y divulgación de literatura política referida al tema de la insurgencia o la contrainsurgencia, observamos que hay una abundante producción de contenidos de primera fuente, especialmente testimonial desde 2001. En contrasentido existe muy poca producción de esta literatura que aborde el análisis y de evaluación profunda sobre las razones estructurales de la violencia política durante el proceso Puntofijista, pero además lo ocurrido posterior a 1999 como la aplicación de nuevas doctrinas de contrainsurgencia como consecución de la Doctrina de Seguridad y Defensa diseñada por los gobiernos de Estados Unidos, en el marco de la Guerra Fría luego de la Segunda Guerra Mundial y que ahora están sustentadas en nuevos formatos pero con similar doctrina política. Hay autores que indican que a los estudios de la historia en Venezuela le quedan algunos nichos por abordarse y que ameritan la atención para tener una visión completa de nuestras realidades pasadas. Así lo señala el historiador Leonel Muñoz: “La historia de Venezuela, entendido como uno o varios relatos que hayan logrado configurar lo acaecido en la totalidad del espacio que ocupa la sociedad venezolana, aún no está escrita. Eso se puede sostener hoy en día, a pesar de los no valorados en sus conjuntos aportes recientes de nuestras escuelas e institutos de investigación histórica en el ámbito nacional, porque los desarrollos sostenidos en algunas líneas de investigación se han afincado en los requerimientos de sus nichos cognitivos, ampliando en grados diversos, los conocimientos de la investigación escrita…” Uno de esos nichos es precisamente lo referido a la producción historiográfica luego de 1958 hasta la primera década del siglo XXI y específicamente lo inherente al tema de la violencia política, represión policial o militar, violación a los derechos humanos, la insurgencia y la contrainsurgencia en Venezuela, durante el periodo de la llamada “democracia representativa” o Puntofijismo. Queda por determinarse el análisis de la productividad de autores, instituciones y ejes temáticos relativos a los tópicos insurgencia y contrainsurgencia en Venezuela desde la segunda mitad del siglo XX hasta la primera década del siglo XXI, aquí podemos señalar algunos proyectos que intenta hacer estudios métricos sobre el asunto, orientados desde el Plan Nacional de Formación en Ciencia de la información del Convenio Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco, el Archivo General de la Nación y Biblioteca Nacional de Venezuela. 2.-PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Para constituir criterios científicos sobre el tema de promover espacios para la investigación y los estudios relativos las luchas insurgentes y contrainsurgentes en Venezuela luego de la segunda mitad del siglo XX y la primera década del siglo XXI nos remitimos a lo indicado en el diagnóstico. En Venezuela las investigaciones y por ende las publicaciones sobre el tema del análisis de la violencia política son muy contadas, salvo los valiosos trabajos de Pedro Pablo Linarez que intentó constituir un cuerpo de referencia sobre el asunto desde una visión y una metodología hipercrítica que merecen, en el marco de una justa valoración posterior, un análisis necesario sobre los fundamentos teórico-metodológicoS y epistemológicos de su trabajo. Existe una percepción subjetiva de que un porcentaje alto de esas publicaciones constituyen fuentes primarias, muchas son testimoniales y muy pocas están destinadas al análisis sobre ese fenómeno histórico de la insurgencia armada y la contrainsurgencia que Venezuela vivió a partir de 1958 y luego los más recientes fenómenos contrainsurgentes en nuestros días más recientes. De allí la primera pregunta: ¿Se han hecho estudios métricos o bibliométricos para determinar productividad y producción de autores y editoriales así como de contenido de lo publicado en ese tema en los últimos años? Es necesario preguntarse también cómo resolver el vacio académico sobre este asunto e iniciar un proceso de cubrir esos nichos de investigación histórica con producción de saberes, investigaciones y por supuesto con publicaciones, bajo una visión transversal metodológica de los conocimientos científicos apoyados en los nuevos hallazgos e informaciones que siguen apareciendo para enriquecer el acervo informativo sobre estos temas actuales. Partiendo de la iniciativa de la Universidad Experimental Rómulo Gallegos en Guárico en Calabozo y de otras instituciones académicas de Venezuela se podría generar una amplia red territorial de investigadores históricos, memorialistas y cronistas tanto en los estudios de pregrado y postgrado que arrojarían insumos de interés sobre el tema. 4.- OBJETIVOS 4.1.- Objetivo general • Constituir la cátedra de Estudios de la Insurgencia y Contrainsurgencia en Venezuela Segunda mitad del siglo XX y primera década del siglo XXI. 4.2 Objetivos Específicos 1.- Desarrollar líneas de investigación histórica sobre los fenómenos de violencia política en Venezuela entre 1958 y 2010. 2.- Promover el estudio de la historia local y regional sobre la violencia política en entidades regionales (RED) y generar trabajos y tesis de grados en la UNERG en el periodo indicado. 3.- Promover un plan de actividades académicas intra y extramuros para estimular el interés de la comunidad estudiantil y de la población en general. 4.- Desarrollar un plan de divulgación y publicación de los hallazgos derivados de las investigaciones y sus resultados que incluya espacios digitales en la web. 5.- Justificación. La contribución al desarrollo, ampliación y democratización del conocimiento científico, de los saberes populares sobre nuestra historia contemporánea está inserta en la implantación de la Cátedra de Estudios de la Insurgencia y contrainsurgencia en Venezuela Segunda mitad del siglo XX y primera década del siglo XXI en la UNERG, con ella se completa un capítulo ausente en la comprensión de nuestra realidad política actual y futura en todos los ámbitos del quehacer nacional, regional y local. El redactor del Preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela Profesor Gustavo Pereira reflexiona entorno a la distribución de los saberes al indicar: “Acceder a los verdaderos beneficios del desarrollo significa constituir una sociedad más justa y entre nosotros difícilmente puede hacerse sino bajo las razones de una revolución, en una verdadera revolución a la venezolana. Pero esta revolución amén de techo y pan y dignidad, debe dar a los muchos conciencia, o por decir espíritu, conciencia más sensibilidad y ello solo se logra privilegiando los haceres culturales, la cultura.” (2010:37). Pero otra razón epistemológica nos lleva a hacer juicios de valor sobre la justeza de esta propuesta y es el hecho de que en los últimos años el pueblo venezolano, sus intelectuales y los académicos comprometidos con el sentido histórico de transformación social de estos tiempos nos convoca a darle un giro a la tradicional manera de estudiar los fenómenos históricos atendiendo a la visión de cientificidad enriquecida por las nuevas corrientes de abordaje metodológico. De esta manera la Profesora Iraida Vargas escribió en 1998 los cimientos sobre lo que podría ser esa nueva historiografía: “Las historia oficiales -tales como los recuentos que hallamos en, virtualmente, todos los textos de historia usados en las escuelas primarias y secundarias de Venezuela y los Estados Unidos- enmascaran las causas reales del cambio histórico, comunicando a las jóvenes generaciones la idea de que la Historia es una acumulación lineal de eventos, nombres y fechas no relacionados con la vida diaria. Muestran, así mismo, a esa vida diaria, como el fruto de los continuos esfuerzos de individuos autónomos por optimizar o maximizar sus circunstancias, al mismo tiempo que se adaptan al orden sociopolítico existente, en lugar de buscar cambiar las condiciones de ese orden o aquellas del creciente sistema global del que también forman parte.” (Vargas 1999:15) “Las historias oficiales manipulan el conocimiento de la Historia, esto es, los procesos objetivos vividos y experimentados por los pueblos, los cuales constituyen la única vía para comprender y explicar las presentes condiciones sociales en países dependientes como Venezuela y en general América latina y el Tercer Mundo (Straviasmo 1981, Vargas Arenas y Sanoja 1990:51, Vargas 1999:15). Más allá de los procedimientos de una historiografía que intenta hacer justicia con los “olvidados” de la historia, se asume en esta propuesta un recurso filosófico que había analizado Antonio Gramsci y que autores como el argentino Jorge Gantiva remite en su obra escrita cuando señala: “El socialismo como movimiento social e intelectual, propende por recuperar la cotidianidad, la enriquece, pero no se queda contemplándola, sino que la libera de las ataduras del mundo, de la seudoconcreción, la cosificación, de la mera espontaneidad y de las representación inmediata de la realidad. Se trata de superar la vida cotidiana en un proceso de reconocimiento, problematización y proyección de marco filosófico de la creación de una realidad histórica, de redimensionar el paso del sentir al de comprender y éste al saber y viceversa, de este al comprender al sentir “.(Gramsci-Gantiva 2008:111). Más adelante el mismo autor deshilvana los conceptos Gramscianos sobre el asunto filosófico y epistemológicos de la historia con detalle: “Pero ¿cómo es esta vida cotidiana que requerimos conocer y a la vez superar? Desde el punto de vista filosófico, la existencia humana o “el estar en el mundo” tienen su mundo cotidiano. Los grupos humanos sin excepción la tienen y le confieren valoraciones distintas a su diario vivir. La cotidianeidad abarca la compleja red de la cultura y de la mentalidad, de la praxis utilitaria, del saber popular y del sentido común. No es el campo privado en oposición a lo público, sino el modo de ser del hombre social en su especificidad como ciudadano, como sujeto social y familiar, como trabajador, como amante, etc.” (Gantiva 2008:114) . El mismo Gramsci es citado por Gantiva y textualmente recoge la sentencia del intelectual italiano: (…) el socialismo es organización, no solamente política y económica, sino también, y específicamente, es organización del saber, obtenida a través de la actividad de la cultura” Sobre la base de esas consideraciones filosóficas abordamos una aproximación al aspecto legal que nos remite a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en lo relativo a los derechos culturales y educativos del pueblo venezolano, pero también a la Ley para Sancionar los Crímenes y otras Violaciones a los Derechos Humanos por Razones políticas entre 1958 y 1998 que expresamente señala en su artículo 27 del capítulo referido a la Memoria Histórica: “El Estado, a través del órgano con competencia en materia de documentación, archivo y acervo histórico; rescatará, preservará y divulgará la memoria histórica de las graves violaciones de derechos humanos y los delitos de lesa humanidad, la situación de las víctimas generadas por el terrorismo de Estado y sus consecuencias políticas, éticas y sociales. Para ello, incorporará en la historiografía oficial venezolana el estudio de las luchas populares del período a que se refiere la presente Ley, como precursoras del actual proceso político. Corresponderá a los Ministerios del Poder Popular con competencia en materia de educación llevar a cabo su realización. El Estado erigirá memoriales y recordatorios en aquellos lugares donde acontecieron los hechos a los que se refiere la presente Ley, sean estos locales o nacionales.” He allí los mandatos de ley que explican un “para que” de estos estudios. 6.- MARCO TEORICO-METODOLÓGICO En el proceso de implantación un programa de estudios sobre el tema y el periodo indicado reconocemos la necesidad de hacer uso de una diversidad metodológica que les permita a quienes intentan hacer análisis histórico sobre esos eventos, para aproximarse a la objetividad de los hechos y su reconstrucción historiográfica. Por ello sugerimos hacer un abordaje desde distintos ángulos como el histórico, geohistórico, sociológico, y antropológico. Por ello sugerimos revisar las diversas fuentes filosóficas y teóricas que pueden sustentar los recursos metodológicos que permitan arrojar resultados satisfactorios en las investigaciones y que se ajusten a los estándares de rigor académico necesarios para optimizar la producción de conocimientos. Desde la visión de la filosofía clásica del materialismo histórico hasta las nuevas consideraciones, aportes o interpretaciones de teóricos como Isvant Meszaros se abre unas ventanas de análisis desde donde podemos observar nuevos paradigmas para la aproximación metodológica más adecuada. En tal sentido destacamos lo escrito por Méstzáros en referencia al materialismo histórico citando a Engels quien a su vez refiere a Marx: “Esa acepción de la historia se basa en la exposición del proceso real de la producción partiendo de la producción material de la misma. Y comprende la forma de relación de trato conectada con, y creada por, ese modo la producción, es decir, la sociedad civil en sus varios estadios, como la base de toda la historia; la describe en su acción como Estado y explica también cómo todos los diferentes productos teóricos y formas de conciencia, la religión, la filosofía, la moralidad, etcétera surgen de ella; y trata el proceso de formación de aquellas a partir de esa bases; así todo el asunto puede, por supuesto, ser descrito en su totalidad (y por consiguiente, también la acción recíproca de esos varios lados entre si…” (Federico Engels 1883:1951) . Más adelante Méstzáros para precisar las erráticas aproximaciones ortodoxas derivadas de ese concepto expresado por Engels sobre el materialismo histórico brinda luces teóricas que permitan poner en contexto ese enfoque teórico cuando señala lo siguiente: (…) La lectura equivocada…interpreta la concepción de la historia de Marx como si solamente le interesase afirmar que “las circunstancias hacen al hombre” ignorando por completo las condicionantes dialécticas respecto al impacto/ activo creador de los hombres sobre sus mismas circunstancias.(…)” (Meszaros 2003: 39) De nuevo nos remitimos a Gramsci para aportar elementos de análisis teórico sobre el tema: “La cotidianeidad abarca la compleja red de la cultura y de la mentalidad, de la praxis utilitaria, del saber popular y del sentido común” (Gantiva 2014:114) Basándonos en esas tesis teórico-filosóficas nos remitimos a las metodologías de la microhistoria como uno de los recursos técnicos que se han propuesto para el abordaje del estudio de la historia. En ese sentido el historiador mexicano Luis González González, proponente del concepto de historia local indica: “Aparte de ese tipo de enfoque con telescopio de lo que es hombre y su cambio en el tiempo, existe lo que hacen normalmente los historiadores cuando dividen al mundo en algunos cientos de naciones-estados y, sobre todo, cuando se ocupan de estudiar a la cúpula, los rumbos por donde anda el dinero, el poder y la fama, y hacen, pues, una historia que es la que normalmente se designa con ese término: la historia. Por último, existen los que les gusta ir a temas más concretos, aunque después saquen de ellos conclusiones que abarcan no sólo al hombre, sino a todo el universo. Estos son los que se ocupan de una comunidad, de unos pocos miles de habitantes en donde todos se conocen entre sí o de una vida cotidiana, que es mal vista por los filósofos de la historia y los historiadores comunes y corrientes” Por su parte el profesor Arístides Medina Rubio quien ha promovido en Venezuela esta metodología de enfoque histórico ha indicado que la macrohistoria y la microhistoria: (…) no extraña que sean igualmente válidas una historia de los hombres en el contexto universal, como una historia en contextos nacionales concretos y aún en su espacio y tiempo menores que las naciones. Es así legítimo entonces también acercarse al pasado de las gentes cuya existencia nace, vive y muere en pequeñas localidades” Así hacemos honor a una metodología que intenta la reconstrucción de la memoria histórica desde la visión de lo cotidiano cuyos componentes constituyen la historia de un pueblo, de una nación, más allá de la historia de los mandatarios o gobiernos, sino una historiografía nutrida de hechos, representaciones, valoraciones sociales y significados transformadores, surgidos del trascurrir de la vida diaria significativa, trascendente de una comunidad, de una región, de un pueblo. Por su parte dos historiadores mexicanos Carlos Aguirre Rojas y Carlos Martínez Saad en mesa de trabajo realizada en Michoacán en 2002, analizan tres nuevos paradigmas sugeridos para el abordaje metodológico de la microhistoria que sinterizamos de la siguiente manera: 1.- Primer paradigma del cambio de la escala de análisis o de observación: en la idea de que podemos tomar hipótesis macrohistóricas y luego someter a prueba su validez, su capacidad explicativa real en el nivel microhistórico. 2,. El segundo paradigma: cuando abordamos una realidad histórica, y tratamos de dar cuenta exhaustiva y luego intensivamente del fenómeno que estamos estudiando, y que en el caso del ejercicio microhistórico italiano es el del universo microhistórico, lo que hacemos es, también en alguna medida, tratar de aplicar ese paradigma braudeliano de la historia global. Así que mientras la noción simple y puramente descriptiva de historia universal sólo nos remite a una visión no articulada y puramente acumulativa de los hechos humanos, el complejo concepto de la historia global, se asocia más bien a este análisis exhaustivo e intensivo defendido por los microhistoriadores italianos. 3.- Tercer paradigma: cuando enfrentamos a una realidad que se nos escapa o esconde, que se nos oculta, entonces podemos tratar de “atraparla” por vías indirectas, por vías sesgadas, explotando la lectura de indicios, de pistas, de huellas, y es de aquí que deriva la célebre metáfora utilizada por Carlo Ginzburg que intenta equiparar al historiador y a su trabajo con la actividad del detective, o también con la labor del psicoanalista, la que es en mi opinión una metáfora importante y cargada de consecuencias. Martinez Saad por su parte precisa los conceptos al señalar que la historia regional es dialéctica y dinámica y así lo describe: la historia regional se construye y se reconstruye a sí misma todos los días, porque no estudia regiones determinadas sino que va generando el espacio estudiado a lo largo de la propia investigación” En esa misma línea algunos autores han perfilado una aproximación metodológica que sintetizan las formas y recursos técnicos para el abordaje de los estudios históricos, uno de ellos es Edoardo Grendi que señala lo siguiente: “El reciente boom de la historia de la familia, o el modelo de una historia social concebida como prosopografía generalizada, o las técnicas de estudio fundadas sobre el análisis de los microepisodios y sobre la reconstrucción de las biografías ilustrativas, o también las “historias de vida”. Un episodio singular de alguna crónica puede también proveer elementos para la determinación de las estructuras de una sociedad: lo que equivale a decir que lo repetitivo, es decir la estructura, no está determinada por las matemáticas y por el número, ya que normalmente estos últimos se apoyan sobre elementos que son ajenos a los procesos de relación. Y en este sentido, hace falta redes, cubrir toda la utilidad de las fuentes cualitativo-narrativas, es decir de las crónicas del pasado. En segundo lugar está el análisis de la estructura política, que se encuentra vinculada a una compleja relación constituida por sentimientos de identidad colectiva, por símbolos de prestigio, por ciertas cargas encubiertas, por grupos formales e informales de gestión del universitas y de la comunidad, por alianzas a partir de vínculos de parentesco y familiares, a partir del elemento primario de la instalación de la población. En tercer lugar se ubican las transacciones económicas, que involucran servicios y bienes y que presuponen, igual que las otras relaciones, continuidades, fracturas o compensaciones en el tiempo.” Grendi concluye su razonamiento sobre el tema metodológico ofreciendo líneas de compresión que permiten establecer los planos de acción en lo concreto que puede ofrecer herramientas funcionales para la aplicación en la práctica de estudio: “En este sentido, el reclamo de un microanálisis histórico es válido como la medida de una posible coherencia fuerte de una metodología general para la historia social. E insistamos en la hipótesis de que los resultados de la microhistoria podrían llegar a representar algo muy cercano de aquel modelo de didáctica-laboratorio que estamos tratando de alcanzar. El elemento- guía es la referencia a un cuadro social global, cuyo tratamiento implica elaboraciones teóricas formalizadas, junto a la construcción de cuadros morfológicos, y también a la síntesis entre la lógica histórica y la atención al individuo y al episodio”. Para ampliar el rango de visiones teórico-metodológicas se agrega la que han señalado desde el enfoque sociológico y que se refiere a las historias de vida y en este sentido citamos a Víctor Córdoba en su libro “Historias de vida, una metodología alternativa para las ciencias sociales” donde señala: “…la discusión cerca del método de investigación a emplear en la construcción del objeto de estudio y a cerca del propio método de investigación…implica adentrarse en una discusión de carácter teórico y metodológico que de ninguna manera se encuentra resuelto. Quiere decir, entonces, que los estudiantes e investigadores se les presenta desde el punto de vista metodológico no un método, porque no existe un método único en la ciencias sociales, sino distintas alternativas metodológicas, que tienen un fundamento de carácter cuantitativo, estadístico o matemático y por otro lado pueden tener un fundamento de carácter cualitativo, en la cual el método biográfico o método de historias de vida es una de sus expresiones más singulares.”(…) Al señalar que existen distintas alternativas metodológicas abrimos la oportunidad de elegir libremente la más indicada para los efectos particulares de las líneas de investigación ha desarrollar a objeto de reconstruir la memoria histórica referida a la insurgencia y contrainsurgencia vinculada a hechos políticos donde se incluyen acciones violentas desde 1958 hasta nuestros días, muchos de los cuales tienen fuentes locales nutridas de episodios, personajes y eventos de las luchas sociales vividas por el pueblo venezolano. Por otro lado hay autores que han indicado la pertinencia de nutrir los saberes históricos con el estudios de la geohistoria citamos para ello dos autores, el primero es el Profesor Ramón Tovar especialista en tema relativos a la geohistoria como otro recurso metodológico para obtener información de valor e interés historiográfico. Al respecto señala Tovar: El enfoque (geohistórico) requiere cuando menos, tres direcciones fundamentales; la antropológica, la sociológica y la histórica referida al espacio por la acción desplazada por los hombres (actividades económicas) mediante un trabajo. Lo que nos permite concebir la región geohistórica como una unidad espacial, identificable desde la dinámica tempo-espacial sujeto a condiciones históricas determinadas. El tratamiento geohistórico asume el rol de apoyo al estudio histórico regional; proporciona o fundamenta esa identidad o individualidad” (Tovar 2005:42) Para concluir este episodio retomamos lo escrito por el Profesor Arístides Medina Rubio en el Manual de Historia Local al señalar los criterios metodológicos que se aplican con en el enfoque microhistórico a saber: 1.- La investigación histórica: a.- genésica (de los más antiguo a lo más contemporáneo) b.- retrospectiva (de acontecimientos recientes a los principios históricos). 2.- La Investigación-Acción-Participación: construcción colectiva, actor(es)-autor (es), horizontalidad en la interacción social, simultaneidad e indivisibilidad de las etapas, 3.- La investigación etnográfica: comprender la realidad social, cultural, estructuración de datos y significados en los planos cualitativos de la vida de los sujetos, su geografía, tradiciones, costumbres y otras competencia culturales. No descartamos ningún otro enfoque teórico metodológico siempre que éste de los resultados esperados, sobre la base de una experiencia enriquecedora o innovadora, solo damos estas referencias para proveer a los estudiantes o investigadores de insumos iniciales para partir de una visión clara sobre los recursos y herramientas que de resultados satisfactorios dentro del ámbito de la rigurosidad científica y académica. FORMATOS DE APLICACIÓN: Así como se ha sugerido la flexibilización en lo metodológico, la Cátedra de Estudios sobre la Insurgencia y la Contrainsurgencia deja abierta la posibilidad para que en el seno de la universidad se discutan los modelos o formatos curriculares más apropiados para la aplicación del programa en atención a los intereses que remita la institución y a los requerimientos que sugieren las políticas de estado con relación a las prioridades en materia de educación universitaria. Sin embargo recomendamos la implantación de un seminario anual con acreditación o como materia electiva a los cursos regulares, así como la estructuración de diplomados que permitan ir estudiando y valorando la inserción de programas de estudios en la currícula regular. Igualmente las distintas variables de carácter formativos como conferencias, simposios, foros, talleres o cursos que complementan la formación académica a la población estudiantil y al pueblo en general. Con relación a los temas generales relacionados a la Insurgencia y Contrainsurgencia existe un rango de ejes como el político, el militar, el social, la psicología, la antropología, la literatura y las artes, igual como tópicos referidos a la violencia política, los derechos humanos, las relaciones cívico militares, la injerencia extranjera, los manuales contrainsurgentes entre otros. CONCLUSIONES Pudiéramos consumar esta propuesta indicando que de lo que se trata es de dar continuidad a la producción de saberes sobre nuestras realidades actuales y pasadas, pero haciendo un ejercicio académico sistemático que busque en la arqueología de los conocimientos todo nuestro mejor referente histórico para seguir definiendo nuevos paradigmas que nos enrumben hacia actos de justicia con la verdad histórica pero sobre todo que nos convoquen a mejores destinos sociales en la búsqueda de la felicidad posible. Es necesario estudiar las fuentes documentales del Partido Comunista de Venezuela y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria como principales organizaciones insurrectas, manteniendo una independencia de interpretaciones oficiales de esos partidos y de sus oponentes, para tener una visión científica y conocer a fondo el cómo, cuándo y porque de la lucha armada en Venezuela desde sus inicios hasta el final. No será fácil, no queremos que sea fácil, debe ser exigente, disciplinadamente productivo y profundamente humano, porque mucho ha sufrido la memoria, víctima del ocultamiento y de la desaparición forzada teniendo como cómplices al silencio interesado, al engaño o a la mentira artera para que nuestras generaciones futuras no reconozcan los preciados valores épicos de un pueblo mártir y sobre todo de su pertenencia e identidad cultural legado de nuestras luchas por la Independencia y soberanía. Si estamos conscientes que el rigor científico y académico en lo metodológico nos lleva a la excelencia, entonces hemos encontrado un camino que nos abrirán nuevas rutas al conocimiento colectivo donde los mismos protagonistas se hacen autores para completar lo instituido en el Plan de la Patria referido a la democratización del conocimiento. Pero los resultados que comiencen a dar estos estudios no será meramente para la contemplación hacia atrás, que ya sería un saldo para que no se repitan situaciones atroces como las que vivió Venezuela con el terrorismo de estado entre 1958 y 1998 o que viven otro países del mundo actual, sino que estos saberes formarían parte de la inteligencia colectiva para convocarnos a la acción para fortalecer el tejido y construcción social también colectiva como nueva formas de relacionarnos con nuestros similares y con la naturaleza. BIBLIOGRAFÍA • Cordova, Victor. 2013. Historias de vida, una metodología alternativa para las ciencias sociales. Fondo Editorial Trópycos. Caracas. Venezuela • Gantiva Silva, Jorge. 2008. Un ensayo sobre Gramsci. Centro Internacional Miranda. Ministerio del Poder Popular para la Educación S uperior. Caracas, Venezuela. • González y González, Luis, otros. Noviembre 18 de 2002. Mesa Redonda: Microhistoria Mexicana, Microhistoria italiana e historia regional (Luis Carlos Martínez Assad y Carlos Aguirre Rojas). Centro de Estudios Históricos del Colegio de Michoacán. Zamora, Michoacán, citado 4/05/2015.Disponible en www.colmich.edu.mx/relaciones25/files/revistas/101/pdf/documento.pdf • Grendi, Edoardo. 2003 Paradojas de la historia contemporánea. Revistas Relaciones, verano, año/vol. 24, número 095, Colegio de Michoacán Zamora, México pp. 267-278, .Relaciones Revista de El Colegio de Michoacán, ISSN: 0185-3929. México. • Medina Rubio Arístides. 2005. Lecturas de historia regional y local, Misión Cultura, Ministerio del Poder Popular para la Cultura. • Medina Rubio, Arístides, 2005, Manual de historia local, Biblioteca Nacional de Venezuela, Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Caracas, Venezuela. • Muñoz Leonel, 2009, Nuevas lecturas de la historia regional y local, Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, Ministerio del Poder popular para la Cultura, Caracas, Venezuela. • Pereira, Gustavo, 2010, Los seres invisibles, Editorial El Perro y la rana. Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Caracas, Venezuela. • Vargas Arenas, Iraida. 1999. La historia como futuro. Editorial Tropycos, Caracas, Venezuela. • Méstzaros, Isvant (2013) Estructura social y formas de conciencia. Monte Avila Editores Latinoamericana C.A, Caracas, Venezuela. Anexo bibliografía recomendada: • Clifford Geertz, El Conocimiento Local • James Clifford, Antropologia Interpretativa • Cornelius Castoriadis, "La Institucion Imaginaria de la Sociedad", "Sujeto y Verdad en el Mundo Historico-Social" • Daisaku Ikeda, La Vida, Un Enigma Coordinación Proyecto Memorias de la Insurgencia Centro Nacional de Historia Caracas, mayo de 2015.