domingo, 25 de octubre de 2015

FLUJO DE INFORMACION

FLUJO DE INFORMACION En la gestión del estado neoliberal que tenemos la falta de flujo de la información resulta una traba para el desarrollo de las actividades ejecutivas del propio estado, pero todavía más en los actos de soberanía, el estar informado de manera oportuna y veraz como indica las leyes venezolanas pero especialmente la CRBV, resulta una prioridad política hoy. El conocimiento es parte de un ámbito estratégico del cual muchas veces no estamos conscientes y dicha debilidad en la gestión de la información para actuar con celeridad en procesos que sean necesarios resulta un acicate para la transformación del estado Imagínense un pueblo al que no le llega información sobre los actos de sabotaje “subterráneo” o a cielo abierto disfrazados de mentiras y que acumulan en su imaginario con desinformación virtual, siempre falsa, manipulada, tergiversada, consecutiva, permanente y reiterativa. Ahora que hago estudios y lecturas sobre ciencias de la información a través del PNF de la Universidad Andrés Eloy Blanco, el Archivo General y la Biblioteca Nacional, me ha tocado profundizar sobre este tema contrastando las circunstancias del flujo, manejo o manipulación de información, el silencio como recurso o las mentiras, calumnias que se expresan de manera muchas veces ocultas en la misma administración pública venezolana para minar la moral insurgente del chavismo. Razón tenía Chávez cuando dijo que había que construir otro estado sobre las cenizas del actual, cosa no muy fácil pero no imposible. Es interesante conocer que en la misma estructura jurídica legal de este estado se establecen sanciones a quienes voluntariamente o involuntariamente supriman o alteren información sobre alguna gestión pública documental, tal y como lo señala el artículo 231 del Código Penal: “Cualquiera que haya sustraído, suprimido, distribuido o alterado algún instrumento o efecto de hecho punible, acto o documento colocado en una oficina pública a cargo de algún funcionario público en razón de su carácter, será castigado con prisión de seis a treinta meses” Solo para citar una regulación del Código Penal Vigente, sin embargo en el ámbito político y especialmente dentro de la función pública, existen elementos que indican la enorme debilidad que tiene el proceso bolivariano en lo que hemos llamado “flujo de información” que atañe a la gestión de gobierno, de lo que se trata es de advertir las debilidades para que se tomen los correctivos a tiempo. Por ello es necesario que el pueblo entienda que existe una guerra simbólica silenciosa a la que nos exponemos los venezolanos porque esta Patria está en la mira de los ataques de la contrainsurgencia nacional e internacional es decir los enemigos de Venezuela, por lo tanto se trata de un tema estratégico al que debemos dedicarle recursos, esfuerzo e inteligencia donde lo colectivo se hace fortaleza, lo que algunos han llamado “inteligencia social o colectiva”. Es necesario advertir que el “silencio” también desinforma y ha sido una herramienta muy efectiva probada a través de los años. Finalmente felicitaciones a la Escuela de Historia de la Universidad Experimenta Rómulo Gallegos en Guárico por sus 5 años de existencia. Aldemaro Barrios R. venezuelared@gmail.com

Apuntes sobre la memoria colectiva

Apuntes sobre la memoria colectiva
Escojo al azar un concepto de memoria colectiva para abrir los acertijos de las nuevas aproximaciones teóricas a los hechos históricos: “La memoria colectiva puede ser entendida como “el conjunto de conocimientos, valores, reglas y patrones de comportamiento, que adquiridos mediante la interacción entre los miembros del colectivo y su entorno, son compartidos por el grupo con la finalidad de homogeneizar representaciones del pasado y mejorar el resultado de sus decisiones tomando ventajas de las regularidades producidas en el ámbito de su actividad. (Sorrosal,O 2005:146) Para otro punto de esta reflexión cito al investigador y autor uruguayo Juan Andrés Bresciano: “(…) la memoria histórica —en cuanto construcción social y no solo académica— comenzó a ampliar sus límites y contenidos, revelando configuraciones temáticas novedosas. El impacto de los grandes cambios histórico-mundiales de fines del siglo pasado y principios del presente motivó que este objeto desplegara nuevas aristas. Desde la producción científico-social, comenzó a relacionarse la memoria histórica con fenómenos tales como: (i) la de/re/construcción de las identidades colectivas; (ii) la génesis, consolidación y transformación de los discursos sobre el pasado; (iii) la renovación de ciertas clases de representaciones artísticas; (iv) el desarrollo de nuevas formas de monumentalidad urbana; (v) la ampliación del concepto de patrimonio histórico; (vi) la creación de repositorios documentales y museísticos”. Pero la memoria histórica que es parte de la memoria colectiva es un ámbito más riesgoso para quienes hacemos recuperación de esos espacios del conocimiento olvidado, porque precisamente la omisión, el silencio, la falta de transmisión oral, la mentira o la manipulación de la información o el flujo o no de la misma, entre otras amenazas, resulta factores de riesgo que debemos considerar si vamos a indagar referencias en los hechos humanos, sus tiempos y espacios en los ámbitos históricos y sobre todo como científicos que debemos corresponder a la verdad de esos hechos. En el otro lado, existe una resistencia por parte de algunos historiadores formados en el claustro, digo literalmente, en el academisismo, para valorar y darle significación científica a la memoria histórica como recurso historiográfico. No lo digo porque dichos academisistas, condenan a la “muerte” o a la “desaparición forzada” los testimonios orales, el conocimiento popular y los saberes comunes que son fuentes de información, sino porque descalifican los métodos científicos mediante los cuales una información puede ser certificada de verdad histórica. Hay un sustrato ideológico y filosófico allí que no voy a tocar por razones de espacio pero que lo dejo como advertencia. Para profundizar un poco sobre este tema refiero a la Profesora Iraida Vargas quien escribió en 1998 una crítica al historicismo: “Las historia oficiales -tales como los recuentos que hallamos en, virtualmente, todos los textos de historia usados en las escuelas primarias y secundarias de Venezuela y los Estados Unidos- enmascaran las causas reales del cambio histórico, comunicando a las jóvenes generaciones la idea de que la Historia es una acumulación lineal de eventos, nombres y fechas no relacionados con la vida diaria. Muestran, así mismo, a esa vida diaria, como el fruto de los continuos esfuerzos de individuos autónomos por optimizar o maximizar sus circunstancias, al mismo tiempo que se adaptan al orden sociopolítico existente, en lugar de buscar cambiar las condiciones de ese orden o aquellas del creciente sistema global del que también forman parte.” (Vargas 1999:15) El mejor ejemplo es cuando ocurrió precisamente la desaparición forzada de un campesino sin cédula sin documentos de identidad, que hubo miles en Venezuela en los años 60 y 70, para esa visión historiográfica es más fácil ocuparnos de las historias de los gobiernos o presidentes y dejar en silencio u olvidado las historias del común, porque no hay documentos que prueben la existencia de ese ciudadano por lo tanto no existió, ese es una mentira también, porque al hurgar entre los testimonios orales del entorno de ese ciudadano desaparecido que sabemos si existió, sus allegados pueden reconstruir su identidad, resulta con dichos testimonios que la verdad es distinta a la que nos dijo el “historiógrafo” que no el historiador. Es un ejemplo sencillo de una realidad que vivimos en las décadas de 60, 70,80 y 90 especialmente cuando aquí se implantó el terrorismo de estado en todo el territorio Nuestro Americano, pero especialmente en zonas rurales, pero que desde la valoración de la memoria resulta un tema para el debate. Cierta historiografía también puede matar o desaparecer a personas o hechos por omisión o silencio forzoso. Es justo y necesario entender la necesidad que hoy existe del abordaje de la historiografía, no en lo estricto y cerrado del concepto, porque no es solo en lo escrito esta la verdad, al contrario los métodos científicos como la triangulación consecutiva, la tranversalización disciplinaria o trandisciplinaridad pueden certificar una información, por dar solo un ejemplo, para dar por descontados los riesgos del empirismo y del positivismo, pero además nutrir el espectro de posibilidades de investigación metodológica para llegar a la verdad científica. Para las ciencias de la información un objeto se convierte en un “documento” de acuerdo a los recursos de verificación que aporta información sustantiva para reconstruir un hecho, unos huesos con trazas de disparos verticales nos indica que ese pudo ser un fusilamiento, si verificamos un patrón de comportamiento de los impactos de bala en la estructura ósea frontal, aunque exista un documento policial que señala que dicha persona trato de huir y se dio a la fuga “corriendo de espaldas”, esa por cierto es una coartada común para la impunidad en los casos que investiga la Comisión por la Justicia y la Verdad. Así como la verdad de una información se encuentra asediada por la mentira, el olvido entre otras amenazas, también es importante destacar, que el manejo de herramientas científicas para el flujo de la información de carácter científico, resultan recursos que valoramos para la certificación de los que llamamos “la verdad”. La memoria colectiva como ya hemos indicado es una nueva aproximación disciplinaria teórico-práctica para valorar la identidad, simbologías, semiologías y semánticas de los pueblos basados no solo en instrumentos historiográficos sino que nos convoca a otros recursos metodológicos científicos que también proporcionan información para construir memoria, digamos que la antropología interpretativa, las historia de vida de la sociología, las ciencias de la información, incluso las artes desde cualquiera de sus ámbitos particulares pero especialmente aquellos que generan impactos en la percepción de nuestros entornos reales o imaginarios pero que usan el simbolismo para fortalecer conciencias sobre nuestra caracterización como grupos humanos. Aldemaro Barrios R. venezuelared@gmail.com Bibliografía 1. BRESSCIANO , Juan Andrés (compilador (2013)La memoria histórica y sus configuraciones temáticas .Disponible en http://www.academia.edu/5964799/La_memoria_hist%C3%B3rica_y_sus_configuraciones_tem%C3%A1ticas._Una_aproximaci%C3%B3n_interdisciplinaria 2. SELENE, Cruz, Ma. Sorrosal ( 2006) La memoria colectiva como recurso intangible. IX Seminario de Finanzas, Universidad de Barcelona, España. Disponible en: http://www.google.co.ve/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CBsQFjAAahUKEwj2p6KrrN7IAhXLpR4KHWhcDZ0&url=http%3A%2F%2Fwww.ub.edu%2Fiafi%2FRecerca%2FSeminaris%2FMemoriacolectiva.pdf&usg=AFQjCNHyxfzQZ69oGV3qAvM2KJw_DdMBHw&bvm=bv.105841590,d.dmo 3. VARGAS Arenas, Iraida, 1999, La historia como futuro, Editorial Tropycos, Caracas, Venezuela.

viernes, 7 de diciembre de 2007

DESPUES DEL REFERENDUM



Después del referéndum del 2 de diciembre de 2007 y después de que sirios y troyanos se han roto el pecho para demostrar sus “verdades” me decido a escribir estas líneas que espero contribuyan a despejar dudas e incertidumbres.
De todo se ha dicho hasta ahora, desde los que creen erróneamente que con gritos, camisa roja y una piazos de gorras se va a hacer una revolución, hasta los que, llamados a cumplir papel de vanguardia, no asumen sus responsabilidades políticas. Yo vi en un recorrido entre Anzoátegui y Guárico, como en el primero no había organización revolucionaria para producir un cambio en este país y en otro donde un pueblo pobre, desasistido pero esperanzado con el llamado de Chávez, fue a votar por su propuesta, encaramados en camiones sin sombra, con el rostro feliz frente al sol, iban a cumplir consigo mismos, esa imagen se repitió en Santa María de Ipire, El Socorro, Valle de la Pascua, Altagracia de Orituco y en Guaribe, miles de descamisados salieron para decir “Si” a la historia que reivindicaba los tiempos de la independencia cuando de los llanos vinieron los más humildes a entregar su sangre para la libertad, esos míseros arrasaron en la votación aún con los obstáculos de sectores que se desgarran las camisas por Chávez . Las evidencias fotográficas están a la orden.

Uno que es un simple observador se da cuenta que falto partido, que falto organización, liderazgo regional y local, pero también falto método para hacer del conocimiento una de las más complejas propuestas políticas que ha tenido Venezuela en todos los tiempos, especialmente porque hemos sido bombardeados por espacio de cien años con un espectro de fantasmas ideológicos anticomunistas y antisocialistas que ha echado raíces en algunos sectores de la sociedad.

¿Faltó sentido de la oportunidad o privó el sentido del velado sabotaje? Pregunto, ¿Por qué se tardo tanto en generar información coherente y oportuna de manera masiva? ¿Por qué hoy aparecen tantos centros de abastecimientos alimentarios en plazas y no antes del referéndum? Que me lo expliquen porque el día 6 de diciembre aparece un Mercal en Parque Carabobo, yo no lo entiendo.

La vocería política de la oposición durante el período previo al referéndum, incluso desde siempre ha sido coherente, continua, incisiva en temas puntuales y concentrados en fuegos selectivos y la nuestra es espontánea, dispersa, inorgánica, emocional, y hasta desconcentrada erráticamente cayendo en provocaciones, sin visión estratégica.

Los voceros de la oposición, y las empresas mediáticas, han demostrado un alto grado de profesionalismo en el abordaje de la guerra de baja intensidad, con todo y lo fragmentado que están políticamente, hay una unidad dirigida desde la Embajada de Valle Arriba que no se distrae en las pendejadas o las bolserías que dice Rosales, Borges e incluso el más inteligente de los dinosaurios. Ah, pero no se diga que hemos cometido errores porque inmediatamente los superevolucionarios salen desde sus nichos de pureza ha dividir posiciones, hasta que viene el Comandante y dice, ¡No! es verdad hemos cometido este o aquel error y hay que corregirlo! Entonces, si, es verdad.

Esta suerte de adulancia intelectual no esta haciendo un daño superior, porque no nos permite ver más allá de lo que el Presidente esta viendo, y esa es nuestra responsabilidad como revolucionarios, hay más de un funcionarios público cuidando puestos y desgastando sus esfuerzos por preservar su dieta, fumándose horas de concentración en como cuidar el puesto, consumiendo whisky doce años para relajarse dentro de la oficinas, incluso llegando borrachos a sus puestos de trabajo, sin las más mínima vergüenza, ocupando puestos de altísima responsabilidad, que la unidad de investigaciones de la Presidencia los tiene fichados y que los mismos subalternos saben pero por “razones humanas” nada dicen.

Es decir lo ocurrido el 2 de diciembre, puede tener varias aristas de análisis, sin embargo yo creo que la revolución no perdió, no para darles ánimos artificiales, la revolución ganó porque demostró que hay un ejército claro y decido a apoyar los cambios, hay que entender que estamos en fase de guerra de baja intensidad donde la conciencia y el conocimiento es la principal arma y allí tenemos que reforzar nuestras trincheras.

Ha quedado más que demostrado que los tanques de guerra de la oposición están en Globovisión y en Unión Radio que cada día arrastran y cepillan el suelo venezolano con la Constitución, Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión y otras leyes que permiten preservar la dignidad moral de este pueblo, al que someten a una zozobra constante y a toneladas de mentiras jamás vista en algún otro país del mundo.
Y que nosotros hemos sido excesivamente tolerantes, ah, para estar en bien con el diablo porque nos va a acusar de violadores de los derechos humanos, ¿el diablo cuidando los derechos humanos? y los derechos humanos de mis hijos a vivir en paz y sosiego. ¿Dónde están? Pregunto.

Que no es oportuno hacer cumplir la ley porque EEUU nos va acusar ante la ONU de violadores, si igual lo van hacer. Entonces ¿Cuando será bueno hacer cumplir la ley? ¿Cuando a Ravell se le extirpe una espinilla porque un chavista lo miró mal? ¿O cuando hagan asesinar a uno de sus trabajadores para inculpar al Gobierno?

¿Es que será necesario que la CIA liquide a Baduel para culpar al Gobierno de esa atrocidad y que nosotros nos quedemos con los brazos cruzados para esperar que Globovisión lance la primicia de inmediato en tiempo oportuno?

Todavía nos queda por recorrer camino y las esperanzas, todos los días se abren en la dialéctica que va despejando caminos y aclarando el panorama, dibujando verdades que no podemos ocultar.
De cada quien según su capacidad y a cada cual según su necesidad, decía el viejo manifiesto, hoy a cada quien le toca asumir su responsabilidad, pero atención, es ética de aptitud ante la vida.

Una último pedido, hagan bien, es navidad y es bueno colocar las mezquindades a un lado para verse a si mismo.
Feliz Navidad.

Aldemaro Barrios Romero
aldemarobar@yahoo.es

miércoles, 15 de agosto de 2007

¿Perdieron la guerra los caribes?


El tema es escabroso por el hecho de que nuestros aborígenes eran àgrafos y no dejaron testimonios escritos o documentos que pudieran servirle a los historiadores para sustentar una hipótesis contraria a la que nos han enseñado desde que la historia las escribieron los españoles o los lacayos del imperio. De esta manera el asunto queda en manos de los antropólogos y etnógrafos quienes pudieran afirmar como lo hacen algunos, que ciertamente los aborígenes ganaron la batalla militar y que hoy afortunadamente están ganando la guerra de la exclusión, el desprecio y el racismo.
Hasta este instante se pueden lanzar algunas hipótesis sobre que militarmente no todo el territorio fue dominado, ni todo el tiempo fue controlado por los españoles durante el período que duro la “conquista” y todavía más, los españoles sufrieron derrotas significativas que pueden sustentar la tesis de que a los aborígenes no los dominaron por la vía estrictamente militar sino por la vía cultural.
Ello nos mueve a pensar que hay que hurgar en los métodos y la capacidad de etnias como los tomuzas, cores, tesermas y cumanagotos de la familia caribe (casi totalmente desconocidas por nuestros ciudadanos) para saber su capacidad de acción militar en un territorio que conocían mejor que quienes vinieron a invadir y a “conquistar” contando con lo que los cronistas franciscanos y dominicos escribieron sobre estos “indios de guerra”.
Sin embargo, y para no perder el interés por la actualidad, en tiempos cuando una intervención militar de EEUU en Venezuela es un posibilidad probada por las evidencias de un desgaste del petróleo en el Medio Oriente y la mayor voracidad de consumo de esta fuente energética en el mundo, hay analista que indican que para el 2010 en adelante este plan puede concretarse según las la dinámica imperialista por el comercio de la guerra y de la dominación geopolítica.

La hipótesis
Existen dos evidencias que sustentan la hipótesis de que nuestros aborígenes no perdieron la guerra: una la que esgrime Iraida Vargas en la que analiza “La debilidad de los aborígenes no residía, pues, en su armamento, sino en su propia concepción de la guerra. Entre cada batalla, se ganase o se perdiese, había períodos de calma durante los cuales cada quien regresaba a sus pueblos a vivir en paz hasta el próximo encuentro.”,y la otra del periodista e historiador Pedro Calzadilla Alvarez quien lanza el acertijo de por qué entre Caracas y Barcelona no hay ciudades que se consideren de trascendencia histórica o importancia geopolítica y a esto agregamos porque tampoco las hay en el vértice Llanos Caracas –Barcelona.

El licenciado Luis Beltrán Acosta en su libro Pensamiento revolucionario del cacique Guaicaipuro (Ediciones Akurima, 2003) recoge una serie de fuentes documentales que nos acercan a la comprensión del manejo de la guerra que nuestros aborígenes tenían.
Entre otras describe algunas tácticas de guerra de guerrillas que aplicaron especialmente las naciones caribes contra los españoles, reconocidas por algunos jefes militares reales como las notas escritas por el cronista y conquistador Bernardo de Vargas Machuca (Milicia indiana, Colección Claves de América. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1 4).
No podemos desconsiderar que los castellanos venían de guerras estratégicas duraderas en las que aprendieron tácticas militares avanzadas, esa quizás pudo ser una ventaja en la confrontación con los caribes del Valle de Caracas y de las planicies del centro occidente, pero en la región norte costera (barlovento) y oriental fue distinto, allí la resistencia militar se alargó por muchos años en la que sin dudas contribuyó el aporte bélico hecho por los holandeses y británicos interesados también en dominar el territorio, pero fueron los tomuzas, cores, tesermas quienes resistieron largamente la ofensiva militar española.

Ciertamente hubo asociaciones de naciones aborígenes que considerando tener un enemigo común, se reunieron y utilizaron técnicas muy profesionales de ataques aprendidos en escuelas de entrenamiento para fines exclusivamente de guerra y que se plantearon una lucha de resistencia común a través de los consejos de caciques o de jefes especialmente entre las naciones caribes.
La práctica de centinelas infiltrados en las líneas españolas, especialmente mujeres que eran destacadas para conocer detalles del comportamiento y la organización interna de la llamada milicia indiana, nos deja pensar en la vulnerabilidad del ejército español que trajo como consecuencia las sucesivas derrotas militares de los soldados del rey.
Algo muy importante de mencionar, en este punto, es el conocimiento
que obtuvieron los guerreros tomuzas del modo de vida supersticiosa del español medieval, quien vino a conquistar estas tierras, los guerreros Caribes identificaron el pavor que los españoles les tenían a los bosques y a los monstruos que supuestamente habitaban allí. Luego, optaron por disfrazarse de monstruos, como aquellos guerreros conocidos como los waipanomas, hombres con la cara pintada de negro y en su tórax, dos círculos similares a dos grandes ojos, que fueron dibujados y descritos por los cronistas de la “conquista” como “hombres sin cabeza”, que aparecían con frecuencia de noche con alaridos de horror entre los bosques cercanos a las rancherías españolas.
Estas eran, entre otras, las labores de inteligencia que con mucha delicadeza se enseñaban en las escuelas de guerra de los tomuzas, igual que en otras naciones caribes.
De las emboscadas que menciona Bernardo de Vargas Machuca en su manual de guerra titulado Milicia indiana, dejó un compendio sobre este recurso bélico de los aborígenes, a saber: emboscadas en las aguadas, emboscadas en los pasos reales, emboscadas en la caza, emboscadas en los servicios (leña, fuego) etc.
Cada una de ellas, preparadas con cuidado, tomando en cuenta el terreno, las vías de escape y el punto de reencuentro de los guerreros. Es decir, la táctica de ataque furtivo y retirada, reagrupamiento, ataque y de nuevo repliegue, tácticas desconocidas por el ejército español y que hoy conocemos como guerra de guerrillas.
No obstante la visión ritual que los aborígenes tenían de la guerra, distinta a la guerra de exterminio de los castellanos y que se practica en las sociedades clasistas, nuestros aborígenes pudieron haber perdido esa batalla ideológica pero la batalla militar habrá todavía que probar con testimonios irrefutables que fue perdida por quienes han resistido más de cinco siglos de dominación.
Esa batalla ideológica ganada por los europeos, todavía hoy, se entabla en la falsa creencia de la barbarie e ignorancia de los ciudadanos y ciudadanas aborígenes, en el racismo, la exclusión y en la incomprensión de su propia cosmovisión y cosmogonía.
La batalla ideológica y militar continúa y a mi modo de ver será duradera, nos daremos cuenta de ello cuando los marines desembarquen en las costas de Barlovento o en las costas del Meta y entonces comprenderemos lo útil de las enseñanzas de nuestros aborígenes de ayer que desde su propia lengua hasta sus métodos serán muy ventajosos para seguir resistiendo.

Aldemaro Barrios Romero
aldemarobar@yahoo.es

jueves, 26 de julio de 2007

Cecilio Canelón. 1964. Testimonios desde las torturas de la IV República

Cecilio Canelón, era sobrino de Desiderio Canelón el mismo de la canción de Ali Primera “Me lo contó Canelón”. Cecilio fue capturado en 1964 como él lo cuenta, y ciertamente sirvió como correo al Frente Guerrillero Ezequiel Zamora del Bachiller en Miranda, norte de Venezuela, cuyo Comandante para la época era Fernando Soto Rojas, durante los años 64, 65, 66 y 67. Miembros de su familia fueron asediados, torturados y algunos de ellos asesinados, sin embargo el nunca negó, delató o traicionó a su grupo, fue un verdadero héroe de la entereza heredada de la raíz aborigen tomuza que habitó esos mismos territorios durante la guerra de resistencia aborigen en el siglo XVI.. Cecilio Canelón murió en noviembre de 2006 en San José de Guaribe, estado Guárico, hoy ofrecemos la trascripción de una entrevista realizada en septiembre de 2005 que a continuación presentamos.
“
“Yo me llamo Cecilio Antonio Canelón Arzola, Yo nací en Turiepe (Miranda) me crié en Turiepe…me dijeron que no volviera pa` allá cuando salí (de la cárcel)
(1964) Yo estaba en Turiepe y fui a la Trinidad en Río Grande a un velorio de una comadre que se había muerto. Y ahí estaba el delator un tal Pino, un infiltrado en la guerrilla, entonces en lo que se dio cuenta de todo, se fue y allí fue que supieron todo lo que había en la montaña y todo lo que se hacia.
Después que me detuvieron en la Trinidad, el carajo, ya vestido de verde, no lo conocí de momento, me dice, “tu vas a decir todo, con tal que tu digas todo, a ti no te va pasar nada”, le dije, si es que yo no se nada de eso, todo esto fue cuando me traían en el camino cuando íbamos pa` bajo (San José de Guaribe, Guárico), me traían preso, esposado de Río Grande pa` acá, en un convoy del ejercito , el río estaba hondo y esa vaina pasaba por esos grandes barrialones.

Me trajeron y me metieron en la Escuela Artesanal Granja, me dijeron “no te pares de aquí estate sentado porque si te paras te matamos, ese hueco que tu ves ahí fue un tiro que le dieron a uno”. Me quitaron la ropa, todo, todo, me agache arrescostaito en un rincón ahí pasé la noche, llevando picó e plaga, entonces a los tres días me pasaron pa` Cùpira en un helicóptero, a mi y a otro viejito que llamaban Carlos María Vasquez. Me esposaron y me amarraron y se me sentó un teniente al frente, así, y sacó la pistola se la puso así (señala a un lado) no me quitaba la vista pero ni un segundo con la pistola montà y agarrà. Yo dije horita me echa un plomazo y entonces me zumban pa` abajo porque vivo no me pueden zumba porque me le guindo y entonces no vamos los dos.(Sonríe)

Bueno, allá (Cùpira) me entregaron a un carajo que me puso un fal en la espalda y me dijo sigue por ahí, y yo veía pa` los lados y eso estaba así de gente de verde, y entonces me dijo “¿Cómo que te quieres ir corriendo?”. Yo pensé inmediatamente, este carajo lo que quiere es matame y decì que yo me había ido corriendo, que por eso me había matado. Yo le dije, chico yo no se pa` donde voy, tu me dices siga por ahí y yo no se pa` donde voy, y me dijo “pa` allá, pa` allá”, me sentó en una barranca donde había un caño y el agua me daba por aquí (señala las rodillas) lo pies metidos en el agua, bueno eso fue en julio del año 64 (1964).

Cuando llegue ahí , me preguntó un capitán, yo no supe nunca el nombre de esa gente, el que se la pasaba allá era un coronel, de apellido Bonilla, no le supe el nombre, entonces el capitán dijo “estos eran los colaboradores de la guerrilla, nos vas a contar todo” entonces sacó una cachiporra, una vaina que utilizaba la Seguridad Nacional pa` jode a los presos y me dio dos coñazos uno por cada lado del pecho, entonces me dijo “Ustedes son cabeza dura, te vamos a matar si no hablas” Yo le dije, yo no tengo que hablà, porque yo no soy guerrillero, yo no estado nunca en guerrilla. “Pero ustedes son colaboradores porque a nosotros nos dijeron” y le pregunte y quien le dijo “Aquí nunca se sabe quien dijo las cosas”. Bueno a los tres días nos pasaron al pueblo (Cupira) y nos metieron en un calabozo, ahí nos metieron 15 en un calabozo a donde cabían tres, dormíamos uno sobre de otro.

De ahí me llevaron pa` Caracas, entonces cuando íbamos en el camino antes de llegar al Guapo, se paró el autobús donde estaba el campamento militar y se puso eso así (agrupó)de gente en la puerta del autobús y se quedó un carajo mirándome y dijo “ese catire que va ahí lo vi yo el primer día de la pelea” y dice otro ¿Y tu porque no lo mataste?” y le contestó “Porque se me desapareció” dije yo que coño e `madre como me va a conoce tan repente me vio de pasada y me va a conoce y además yo no estaba en guerrilla. Entonces dijo otro carajo: “Bajen a ese carajo de ahì pa` mételo pa la montaña” entonces dije yo, ya esta listo estos lo que quieren es matame. Se paró el teniente que iba encargado de la Comisión y dijo “Yo cargo un papel aquí, no me bajen a nadie yo cargo esta lista y tengo que entregar a esta gente completa.” Entonces, me salve, porque concho, si me han llevado para la montaña no vengo más nunca. Me hubieran matado, si lo que querían era matarme.

Me llevaron al Cuartel San Carlos, tres meses y luego cuatro meses en la Isla de Tacarigua, allá no nos golpearon, cuando estábamos aquí si nos jodieron (San José de Guaribe).
Cuando salí, me dijeron que no volviera pa` allá porque me iban a matar, y les dije pero si yo allá es que tengo lo que tengo, como no voy a volver, “bueno si te vas pa` allá te vamos a mata”, por el simple hecho de colaborar con la guerrilla, haciéndole compra de comida, vendiéndoles un cochino, le vendía una carga de casabe.

A mi me defendió un abogado de nombre Marcos José Risquez que es de Altagracia de Orituco, y delante del juez (Coronel) me preguntó “¿Que hizo usted?” le dije no he hecho nada, y me dice “¿porque esta preso? Yo estoy preso porque me acusaron de colaborar con la guerrilla entonces el juez me dijo¿Y como colaboraba? Yo le vendía, casabe, cochino y o alguna cosa que me encargaban yo se las traía y me dijo “no hombre usted esta en su casa, usted esta en lo suyo pa` vendérselo a quien se lo compre y a quien se lo pague mejor”. El juez era un Coronel me dijo “bueno muchachos nosotros los trajimos aquí a ustedes para hacerle una declaración indagatoria, que llamamos nosotros, porque tenemos en conocimiento que ustedes tienen un expediente falso levantado a fuerza de plan de machete y culata de fusil”, así me dijo, “aquí no hacemos eso, aquí no hacemos eso, usted aquí dice lo que usted hizo y más nada, no se obliga a nadie a decir lo que no ha hecho pa` poderse salvar de una planazòn o una golpamenta que le den” y justamente después que me pasaron pa` Tacarigua el abogado me mandò a decir “Dígale al catire que se acuerde de mi que ya va a salí”.
Pasamos un diciembre allá en la Isla de Tacarigua, un 31 de diciembre comiendo hallaca y bebiendo fresco y bailando en la cárcel de la Isla de Tacarigua.”

Testimonio recogido en la población de San José de Guaribe Estado Guárico en septiembre de 2005, enviado a la Comisión Especial de la Asamblea Nacional que investigó las torturas, desapariciones y asesinatos durante la década de los años 60, 70 y 80 en Venezuela.

Aldemaro Barrios Romero

jueves, 12 de julio de 2007

TESTIMONIOS DESDE LA TORTURA

“No lo busque más, yo lo lancé de un helicóptero”
Testimonio de Doña Rosa Rojas de Soto sobre la desaparición de su hijo Victor Ramón Soto Rojas

El relato de Doña Rosa Rojas de Soto es uno de los testimonios de las operaciones de terrorismo aplicado por los gobiernos de Acción Democrática y COPEI urdidos en violaciones flagrantes a los derechos humanos, infringiendo castigos, torturas físicas y psicológicas, asesinatos y desapariciones a prisioneros o detenidos vinculados las luchas sociales durante los años 60, 70 y 80. Este testimonio es uno de los tantos capítulos que debe ser recordado y refrendado en la memoria de la historia contemporánea de Venezuela.

“Mi hijo Victor Ramón se me graduó y se desapareció, hasta que encontré un señor militar y me dijo mire señora, yo todos los días abro el periódico la veo a usted buscando a su hijo, me dijo, no lo busque, yo lo bote, me mando el gobierno de Raúl Leoni a botarlo en un helicóptero y no se donde cayó, yo no me acuerdo del nombre de ese señor, era militar pero un militar bueno”
“Ese militar fue muy bueno porque me dijo que no lo buscara más, pero no me acuerdo de su nombre, mi esposo se puso bravo porque ese militar me pidió un abrazo yo se lo di, mi esposo me dijo tu has debido meterle un tiro a ese carajo y no darle un abrazo, ¡no¡, si me saco de dudas porque yo vivía buscando mi hijo por donde quiera.”

Fue entre el 29 de julio y los primeros días de agosto de 1964 cuando detienen a Victor Ramón Soto Rojas en una alcabala de la Guardia Nacional a la entrada de Altagracia de Orituco, lo llevan a la prefectura y de allí lo trasladan a San Juan de los Morros, lo torturan en la Digepol Guárico y luego lo transportan al Regional No 5 G.N en El Paraíso en Caracas, después lo manda a buscar una Comisión de la Digepol y lo llevan al campamento antiguerrillero de Cùpira y desde allí desaparece.

“Yo le pregunté a ese militar como se portó mi hijo, si se puso bravo, que hizo y me dijo a ese le dieron palo y él no se daba ni cuenta y de allí lo metieron en el helicóptero y lo lanzamos en la montaña”.

Para cuando Victor Ramón Soto Rojas es trasladado en helicóptero desde Cùpira hacia la montaña de El Bachiller era muy probable que había perdido el conocimiento por efecto de las torturas a las que fue sometido, luego de investigaciones realizadas por familiares y defensores de los derechos humanos presumen que fue colgado vivo desde el helicóptero y lanzado al vacío pendiendo de un mecate para que se estrellara contra los árboles de las montañas de la Serranía Maestra del Interior en los límites de los estados Guárico y Miranda.

“Mi hijo se había graduado de sociólogo en Universidad Central de Venezuela, tenía 30 años más o menos y yo le celebré ese grado bien bueno, se lo celebré allá en Altagracia con todos sus compañeros de estudio, con fiesta, comida fue muy alegre”
Victor Ramón Soto Rojas era miembro del Buró Universitario del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, había luchado militantemente en la resistencia contra Pérez Jimenez como parte de la juventud de Acción Democrática, formó parte de la juventud del MIR al dividirse AD en 1961.- El mes de junio de 1964 se incorpora al Frente Guerrillero Ezequiel Zamora, desde entonces se inicia un cerco contra el Frente hubo operaciones militares y una maniobra equivocada de la Comandancia después de librar varios combates de carácter defensivo se desviaron a la zona de los llanos y es cuando la Guardia Nacional detiene a Victor Soto Rojas.
“Yo supe que lo agarraron en Altagracia y lo busque y lo busque y no lo encontré, mis hijas lo buscaron y tampoco lo encontraron”
“Después que ese militar me dijo que mi hijo fue botado en la montaña, yo no lo seguí buscando, ni tampoco seguí sacando los avisos que todos los días publicaba en el periódico (Ultimas Noticias) pagadas por mi para saber de mi hijo, lo había matado el Gobierno (Raúl Leoni Acción Democrática). Después de todo estos años solo me queda el recuerdo, ay yo militar nada…yo vine a votar ahora con Chávez porque antes no creía en gobierno”
“Mis deseos, vivir más no, hasta cuando, todo cambia y se aleja con los giros de la situación, amigos?... no hay, amistad verdadera… es ilusión, a mi me encanta la poesía, Salmeron es mi poeta favorito, a todos que les vaya bien y que sigan con Chávez, ¿que se va hacer? Él es bueno.”

Doña Rosa Rojas de Soto tiene hoy 104 años de edad para cuando transcribimos este testimonio ha cargado por más de 40 años con el recuerdo de la desaparición de su hijo Victo Ramón, sin embargo su resignación no es motivo para dejar de sostener una actitud de reclamo y resistencia a un hecho tan oprobioso como la tortura y la violación del derecho a la vida, cuya responsabilidad llevan a cuesta los dirigentes políticos y militares de la Cuarta República.

Aldemaro Barrios Romero
http://aldemarobarriosromero.blogspot.com
aldemarobar@yahoo.es

miércoles, 11 de julio de 2007

Lo alternativo





”Los intelectuales, académicos, políticos y demás profesionales de vida pública saben lo que hay que decir, si dicen lo contrario (a la verdad) son relegados, pierden su cátedra universitaria, nadie nombra sus libros, no los invitan a dar conferencias y dejan de existir para la vida pública” Roberto Hernandez Montoya.

La historia absolverá a los venezolanos por ser los responsables de oxigenar las luchas de los pueblos de América Latina, con su propia lucha, especialmente en el terreno comunicacional donde los ejes de poder mundial han plantado la plataforma cultural de dominación.
Hoy hablamos de medios comunitarios y alternativos como si nos refiriéramos a a la calle de mi barrio, al poste de la luz, al servicio social, cuando antes eran palabras estigmatizadas por los centros de poder político como clandestinas, ilegales e ilegítimos, naturalmente que ha sido el logro de una demanda social que intenta revolucionar las relaciones sociales en un país que forcejea para instituir una nueva manera de corresponderse con sus necesidades, con sus derechos y con sus virtudes culturales.
Ese forcejeo tardará algunos años porque en medio de esta avalancha de gente que busca ocupar espacios y que el estado apoya con fuertes sumas de inversión entran todo tipo de intereses; desde los particulares con sus vicios de obtener bienestar individual, el disfraz de revolucionario con gorra y franela roja y un discurso generalmente superradical, el inocente que se confunde por tanta parafernalia y bambalina hasta los comunes, eso esa las comunidad de espíritu colectivo y cuya experiencia o experticia en la lidia comunicacional se remite a lo oral en la mayoría de los casos.
No hay dudas que en Venezuela se esta construyendo una nueva manera de relacionarse y habrá que tener paciencia, mucha paciencia precisamente porque no hay una experiencia previa o mejor dicho la experiencia es negativa, que en el caso de la comunicación se remite al modelo comercial de lógica capitalista.
Existe una enorme voluntad política de una vanguardia dirigente para que los caminos se abran por el mejor sendero rumbo a un socialismo de calidad superior y un pueblo esperanzado, activado y movilizado porque se le de la palabra para exponer sus necesidades y cumplir su expectativas sociales y culturales.
En comunicación social, eso es etimológicamente hablando, tomar la palabra es la clave, entonces que la comunidad tome la palabra y no los intermediarios, los medios llámese con el calificativo que sea y con más razón el comunitario o alternativo deben dejar de tener esa “deficitaria” manera de ejercer su funciones, cuando no es la comunidad la que se exprese a través de estos.
Cuando se menciona “alternativo” se tiene que preguntar ¡¿Alternativo a qué?
Si la alternatividad es para operar distinto a los tradicionales medios mercaderes y abrir nuevos vías para que las comunidades ocupen esos espacios, entonces iríamos por buen camino. Si la alternatividad es para agremiar intereses para recibir los cuantiosos recursos que el estado intenta distribuir a un sector que se identifica con los postulados de una nueva sociedad pero que no muestra resultados cuantificables en impacto social, es absurdo hablar de alternatividad.
Los intentos de agremiar o conformar conglomerados de medios, es una buena idea, en el más sano de los casos se trata de generar espacios de coherencia programática de constituir redes de cooperación y apoyo a los distintos procesos sociales que en Venezuela se están implantando. Pero ello por sí solo no tiene ningún alcance provechoso sino hay una imbricación efectiva con las luchas sociales con la comunidad para que esta se apropie del medio, que es en realidad el fin porque a través de estos se genera una nueva dinámica social.
Revisemos la experiencia de la radiodifusión comunitaria y alternativa colombiana y veámonos en ese espejo, la idea es que esa no se repita aquí en Venezuela, especialmente porque en nuestro caso el componente político ideológico debe estar muy definido, esta claridad y convicción es la que deben revisar los dirigentes ocupados en esta tarea.
Creo que el obstáculo mayor es precisamente la falta de claridad política e ideológica que deriva en una lucha de espacios territoriales y de recursos que nos llevará a destinos sin afinidad a los postulados que le den poder al pueblo.
Es momento de concentrarnos en la aplicación de una luz que enfoque el objetivo y si el objetivo es darle poder al pueblo en una estructura de producción socialista, entonces los intermediarios debemos asumir nuestra responsabilidad de contribuir a que el pueblo alcance ese objetivo y no servir de obstáculo a ese propósito.

Aldemaro Barrios Romero.
venezuelared@gmail.com